Los pesos liberados generan una pérdida de hasta USD 400 millones diarios y podrían ubicar las reservas por debajo de USD 47.000 millones.

El sendero de caída que vienen transitando las reservas internacionales desde abril de este año sin duda se profundizará a partir del desarme de Lebacs que está llevando adelante Caputo. Así lo asegura la mayoría de los economistas que calculan un promedio de pérdida de entre 300 y 400 millones de dólares diarios durante los próximos días, que podría ubicar a las reservas por debajo de los 47.000 millones de dólares, lo que representa el menor nivel en 15 meses.

«Hace rato que se nos van más dólares de los que entran. Hoy tenes déficit en la cuenta de turismo, déficit comercial y de cuenta corriente. Pero a su vez, no sólo se te cortó el ingreso de dólares financieros que era lo que venía subsanando todo eso, sino que ahora también se te van esos dólares por una pérdida de confianza. Ayer largaron más pesos a la calle y esta semana vas a perder un poco más de reservas, pero esto es independiente al desarme de Lebacs», afirmó el analista financiero Christian Buteler.

Este quiebre en el flujo financiero se produjo en abril de este año, mes desde el cual se viene perdiendo un promedio de 5.000 millones de dólares mensuales. En el cuarto mes del 2018 la caída fue de USD 5.103 millones, en mayo USD 6.252 millones, en julio USD 3.877 millones, en agosto USD 5.334 millones y en lo que va de septiembre ya acumula una pérdida de USD 3.447 millones.

Incluso en junio, mes en el que ingresaron los USD 15.000 millones del crédito del FMI, las reservas solamente se incrementaron en USD 11.783 millones, lo que expresa la continuidad en la salida de fondos. De esta manera, si se excluye el Stand-by del organismo internacional, los últimos cinco meses acumulan una caída de reservas de 28.200 millones de dólares.

Las estimaciones del mercado calculan que netas de swaps y encajes por depósitos bancarios, en este momento las reservas se ubican por debajo de los 23.000 millones de dólares. Sin embargo, los especialistas esperan que antes de fin de mes se oficialice el adelanto de desembolsos del nuevo acuerdo con el FMI, lo que debería recuperar la confianza en el país y llevar tranquilidad a los mercados.

«A diferencia del acuerdo anterior con el FMI que no generó confianza porque el mercado hizo la cuenta de que la plata no alcanzaba para cubrir el programa financiero, este nuevo Stand-by se estima que blinda por completo los compromisos de 2018 y 2019 y a su vez le otorga al Banco Central la posibilidad de intervenir con mucho más poder de fuego para controlar al dólar», explicó a LPO el director de la consultora Eco Go, Federico Furiase.

Este optimismo ya se está reflejando tanto en el alza de bonos y acciones -que tuvieron un fuerte rebote en las últimas semanas- como en la baja del riesgo país y de los seguros contra default (CDS), que caen a 620 puntos y 470 puntos, respectivamente. En consecuencia, se calcula que el actual desarme de Lebacs será mucho más tranquilo que el efectuado en el mes de agosto, donde en un marco de desplome de bonos y acciones; y un gran alza del riesgo país y CDS, el tipo de cambio saltó de $30 a $40.

Un reflejo de ello fue la relativamente exitosa adjudicación del Ministerio de Hacienda por $107.374 millones en Letras del Tesoro Capitalizables en pesos. Si bien tuvo que pagar una alta tasa del 49,99%, 48,91% y 42,67% dependiendo el tramo, logró captar más de dos tercios de los vencimientos de Lebac que quedaron libres en la plaza financiera, atenuando la presión cambiaria.

No obstante, aún quedan $32.300 millones liberados que al tipo de cambio mayorista actual, podrían demandar una compra de 825 millones de dólares. A su vez, se calcula que hasta marzo del 2019 -cuando ingrese la liquidación de la nueva cosecha-, no ingresarán dólares genuinos a la economía, por lo que toda la oferta del mercado de cambios deberá ser provista por el Banco Central.

«Para que la economía se recupere en 2019 necesitas el ingreso de dólares mediante tres canales diferentes. En primer lugar, los provenientes de las exportaciones que recién te van a llegar en marzo del 2019. En segundo término, los del acuerdo con el FMI que te alejan el riesgo de default, te restituyen la confianza y te sirven como puente hasta que ingrese la cosecha. Y finalmente, necesitas que se vuelva a abrir el mercado de capitales para volver a colocar deuda», aseguró Furiase.

Para el director de Eco Go, los primeros dos canales están prácticamente asegurados, pero hay muchas dudas respecto al tercero. «Sólo así se podrá tener el dólar planchado como dice el presupuesto, permitiendo que los salarios se recuperen. Pero hay mucha incertidumbre en el mercado de cara al escenario electoral, por el alto costo político que representará la recesión», subrayó.

El Presupuesto 2019 proyecta una balanza comercial superavitaria en 4.500 millones de dólares producto de un crecimiento de las exportaciones del 20,9%, que muchos consideran demasiado optimista. «No creo que demos vuelta la balanza comercial tan rápidamente. No podes sustituir lo que importabas de un día para el otro y no podes ganar nuevos mercados tan rápidamente», opinó Buteler.

El director de la consultora DNI Marcelo Elizondo coincide con esta apreciación al sostener que la devaluación no es condición suficiente para generar un incremento en las exportaciones. «Un negocio de comercio exterior es de largo plazo. Por lo tanto necesitas estabilidad en los precios relativos de la economía para saber si tiene sentido invertir. Hoy no podes saber cuál va a ser tu costo de financiamiento ni a qué precio vas a poder vender en unos meses. En consecuencia, las exportaciones no van a crecer hasta que puedas otorgar previsibilidad a las empresas», graficó.

Aun así, destacó la importancia de revertir la balanza comercial ya que «los dólares financieros como los del FMI se van fácilmente, mientras que las divisas por exportación son genuinas y estables».

fuente: Política Online