Rumbo a las elecciones del año próximo, hay un par de posibilidades que los peronistas cauceteros tienen asumidas, con una cuota de resignación. La primera, es tener que confrontar en una interna con Emilio Mendoza, que tiene su propio partido municipal. La segunda, es que la primaria del Frente Todos también incluya al intendente Julián Gil, si finalmente abandona Cambiemos.

Con este panorama por delante, el pasado miércoles hubo un primer encuentro de todas las líneas internas del justicialismo caucetero, en la nueva casa de la Junta Departamental, ubicada sobre calle Ignacio de la Roza a metros de Diagonal Sarmiento. Según una fuente que estuvo en el lugar, se reunieron unas 40 personas, contando un par de dirigentes por corriente. Se vieron las caras por primera vez en mucho tiempo. Incluso, hubo referentes que habitualmente no asisten a las reuniones del partido.

Estuvieron el actual presidente de la Junta y director de la Fundación Vallecito, Daniel Rojas; el ex intendente y actual concejal Juan Elizondo; el concejal que se apartó de Gil recientemente, Alejandro Varela; y la concejal Romina Rosas, entre otros. Por pedido del jefe del paraje Difunta Correa, la consigna fue evitar los nombres propios, esquivar las candidaturas potenciales, y discutir exclusivamente el proyecto a presentar ante el electorado.

No todos estuvieron de acuerdo en este punto. Algunos entienden que los tiempos se acortan drásticamente y la única manera de construir en firme es tener al menos algunos nombres en juego, para poder instalarlos en la opinión pública. Y que luego juegue el que mejores chances tenga, medido en encuestas.

Además de Mendoza, que no fue invitado a la reunión porque, más allá de su historia, hoy pertenece a otra fuerza partidaria, están el propio Rojas, Elizondo y Rosas. Pero también hay otras mujeres prominentes en el territorio, como la diputada nacional Daniela Castro; la directora de la Mujer, Adriana Ginestar; y la ex secretaria de gobierno del municipio, María Cristina Sosa.