Anticipan que septiembre será uno de los meses más recesivos a raíz de la devaluación y la suba de tasas.

El estimador mensual de actividad económica (EMAE) registró la quinta caída consecutiva y marcó en agosto una baja del 1,6% respecto al mismo mes del año anterior.

Las contracciones más significativas se dieron en el comercio (-5%) y la industria manufacturera (-4,1%), con el agravante que a su vez son las dos actividades de mayor incidencia en el conjunto de la economía.

Otras de las ramas más golpeadas fueron Transporte y comunicaciones (-3%) y Construcción (-0,7), que empieza a reflejar poco a poco el parate de la obra pública.

En contraposición, entre los sectores que presentaron un mayor dinamismo se encontraron la intermediación financiera (7,1%) -una de las más favorecidas por el gobierno Macri-, la pesca (13,2%), la electricidad, gas y agua (3,3%) a raíz de los incrementos tarifarios y la agricultura, ganadería, caza y silvicultura que subió un 2,2% dando por finalizado el efecto sequía.

De esta manera, se profundiza la recesión que ya acumula en los primeros ocho meses del año un retroceso del 0,9% contra el mismo período del 2017 y se estima que llegará a caer entre un 2,5% y un 3%.

No obstante, la contracción fue mucho menor a comparación de los tres meses anteriores, cuando el nivel de actividad había disminuido en un 5,2%, 6,8% y 2,7%, respectivamente de forma interanual. Tal es así, que en la comparación de un mes a otro, agostó marcó un alza del 1,3% que se suma a la suba del 1,4% registrada en julio.

Según los especialistas, esto sucedió por la estabilidad cambiaria lograda en los dos meses mencionados, donde el dólar se ubicó a un promedio de $28, salvo en los últimos dos días de agosto donde se disparó hasta los $38.

Es por ese mismo motivo que anticipan que septiembre será uno de los meses del año más recesivos. La enorme volatilidad cambiaria y la inflación del 6,5% mensual aseguran que se verá reflejado en el próximo indicador de actividad económica publicado por el Indec.

«La recuperación de julio y agosto tiene que ver con que ya no tenes el efecto contractivo de la sequía y además fueron meses de relativa estabilidad cambiaria. Por lo cual con la devaluación de fines de agosto y principios de septiembre sumado a la aceleración de la inflación por arriba de los salarios y el aumento de las tasas de interés que enfriaron todo el canal del crédito, difícilmente los niveles desestacionalizados de septiembre y octubre se ubiquen por arriba de agosto», explicó a LPO el director de Eco Go Federico Furiase.

Por su parte, la consultora ACM indico que «los indicadores adelantados como los de industria, comercio y construcción sumados a la caída generalizada de importaciones que mostraron los últimos datos de comercio exterior nos llevan a pensar que veremos caídas nuevamente en el nivel desestacionalizado de septiembre».

fuente:La Política Online