El año más político y democrático será sin dudas el 2019.

El Gobierno de la Provincia, ya  decretó el Calendario Electoral y si a eso le sumamos el  de las  elecciones para cargos Nacionales, los  sanjuaninos iremos a las Urnas, en Marzo: para las primarias abiertas simultáneas y obligatorias; en Junio: para las Elecciones Generales Provinciales (y elegiremos  ahí, gobernador, vice gobernador, diputados provinciales, intendentes, diputados departamentales y concejales), en Agosto: concurriremos a las PASO nacionales y en Octubre para elecciones generales (a elegir Presidente, Vicepresidente y Diputados Nacionales). Como los estudios de opinión indican que nadie cumplirá con el mínimo constitucional, es casi seguro que en Noviembre votemos para la Segunda Vuelta Presidencial. En el intermedio, las redes sociales se recalentarán, los analistas hablarán de política y de sólo política, en los noticieros, se ampliará la oferta de programas de debate político y los encuestadores estarán de tarea continua. Los medios de comunicación, infaltables en estos casos, venderán más que nunca pautas publicitarias a partidos y frentes electorales.  Paralelamente, teniendo en cuenta algunos escándalos ocurridos en aportes partidarios, en el Congreso,  ahora, se está debatiendo si queda o no, el sistema vigente de financiamiento  para las campañas electorales. Hasta ahora la ley impide aportes de campañas por parte de las empresas. En el proyecto, si se trata y aprueba,  se  autorizaría  aportes de campañas con fondos  privados.

El número de elecciones se incrementará porque la provincia legítimamente (y las otras de igual manera que la nuestra) ha hecho uso de su autonomía electoral. La constitución provincial autoriza a convocar a elecciones para cargos provinciales. En ese  acuerdo  se explica el  calendario decretado por el Gobernador.

Provincial. En nuestro caso el Gobernador, ha hecho un balance y ha concluido que es más adecuado desdoblar las elecciones provinciales de la convocatoria electoral nacional. De ahí que a la programación nacional se agreguen ahora dos elecciones más.  La razón política de tal decisión es simple. El gobierno provincial quiere someterse a una evaluación de los sanjuaninos, por la gestión de gobierno local y que no se mezcle la problemática nacional sobre la cual debería  dar cuenta el actual gobierno nacional. Con el mismo razonamiento en la Provincia de Buenos Aires, fuerzas de oposición están solicitando desdoblar elecciones municipales de la elección Provincial. En cuyo caso de tener éxito esa demanda, en Buenos Aires se plantearían dos elecciones más a las cinco que nosotros tendríamos en el año 2019. Prácticamente una elección por mes.

En este nuevo escenario se abren  muchos interrogantes para nuestro sistema político, que están irresueltos, porque nadie aún los considera o porque simplemente no conforman parte de la Agenda Pública. Los interrogantes que aún quedan inconclusos y que nos podríamos hacer,  son sobre si: ¿la ciudadanía está dispuesta  a participar con entusiasmo en elecciones entre lapsos demasiado cortos de tiempo, o simplemente lo hará por obligación y sin verdadero compromiso ciudadano? ¿Estimula la Democracia la participación continúa del electorado en muchas elecciones entre las cuales median lapsos cortos de tiempo, desarrolla el espíritu cívico o la apatía política?  ¿Deben continuar las PASO, que obligan a todos a participar en la selección de  precandidatos partidarios?  ¿Es conveniente que a la democracia la financie el Estado o debe financiarla el sector empresarial o ambos y en qué proporción? ¿Cómo deben debatirse los temas políticos para poder  profundizarse más en ellos, organizados por instituciones públicas y académicas u organizados por los medios de comunicación, o por ambos, coordinadamente?  En fin, son tantas las preguntas que nos faltaría espacio para plantearlas a todas. Lo cierto es que  deberíamos preguntárnoslo  y poder respondérnoslo sin esperar demasiado.  Argentina tiene 35 años de democracia,  requiere rediscutir su sistema político sin temor, de manera transparente y abarcando todos los aspectos, integralmente, sin parches, pensando cómo aseguramos mayor desarrollo político, base democrática para el desarrollo económico.

Provincial. En nuestro caso el Gobernador, ha hecho un balance y ha concluido que es más adecuado desdoblar las elecciones provinciales de la convocatoria electoral nacional. De ahí que a la programación nacional se agreguen ahora dos elecciones más.  La razón política de tal decisión es simple. El gobierno provincial quiere someterse a una evaluación de los sanjuaninos, por la gestión de gobierno local y que no se mezcle la problemática nacional sobre la cual debería  dar cuenta el actual gobierno nacional. Con el mismo razonamiento en la Provincia de Buenos Aires, fuerzas de oposición están solicitando desdoblar elecciones municipales de la elección Provincial. En cuyo caso de tener éxito esa demanda, en Buenos Aires se plantearían dos elecciones más a las cinco que nosotros tendríamos en el año 2019.

Prácticamente una elección por mes.

En este nuevo escenario se abren  muchos interrogantes para nuestro sistema político, que están irresueltos, porque nadie aún los considera o porque simplemente no conforman parte de la Agenda Pública. Los interrogantes que aún quedan inconclusos y que nos podríamos hacer,  son sobre si: ¿la ciudadanía está dispuesta  a participar con entusiasmo en elecciones entre lapsos demasiado cortos de tiempo, o simplemente lo hará por obligación y sin verdadero compromiso ciudadano? ¿Estimula la Democracia la participación continúa del electorado en muchas elecciones entre las cuales median lapsos cortos de tiempo, desarrolla el espíritu cívico o la apatía política?  ¿Deben continuar las PASO, que obligan a todos a participar en la selección de  precandidatos partidarios?  ¿Es conveniente que a la democracia la financie el Estado o debe financiarla el sector empresarial o ambos y en qué proporción? ¿Cómo deben debatirse los temas políticos para poder  profundizarse más en ellos, organizados por instituciones públicas y académicas u organizados por los medios de comunicación, o por ambos, coordinadamente?  En fin, son tantas las preguntas que nos faltaría espacio para plantearlas a todas. Lo cierto es que  deberíamos preguntárnoslo  y poder respondérnoslo sin esperar demasiado.  Argentina tiene 35 años de democracia,  requiere rediscutir su sistema político sin temor, de manera transparente y abarcando todos los aspectos, integralmente, sin parches, pensando cómo aseguramos mayor desarrollo político, base democrática para el desarrollo económico.