Les garantizarían dos lugres a Cambiemos. En el Senado, Pichetto insiste con Urtubey y busca respaldo de santiagueños y misioneros.

Ayudar a que Cambiemos sostenga dos diputados en la Magistratura pero impedirle que sume el segundo senador es por estas horas el esquema que los gobernadores peronistas más dialoguistas imaginan, para definir los consejeros en el organismo encargado de designar y sancionar jueces.

El plazo es el martes 20  la Cámara baja diputados del kirchnerismo, el massismo y algunos peronistas de Argentina Federal conversan hace un mes en un acuerdo para desplazar a uno de los consejeros de Cambiemos.

Ocurre que si bien el bloque oficialista es el mayoritario y debería quedarse con dos de los tres cargos, le pesa un antecedente: ni bien asumió Mauricio Macri, apelaron a un artilugio reglamentario para robarle un representante al kirchnerismo.

Consistió en sumar tantos aliados como sea necesario para juntar más votos que el Frente para la Victoria, sólo con la firma de jefes de bloques. La misma carrera iniciaron referentes del kirchnerismo con aliados de otros bloques pero chocaron con emisarios de varios gobernadores, que no tienen interés en quedar pegados a una embestida contra el Gobierno antes de tiempo.

Los cautos son Juan Schiaretti (Córdoba), Juan Manuel Urtubey (Salta), Gustavo Bordet (Entre Ríos) y Hugo Passalacqua (Misiones), los de mejor llegada al Gobierno. «No tiene sentido anticipar una pelea electoral por un lugar en la Magistratura».

Schiaretti, Bordet, Urtubey y  Passalacqua prefieren abstenerse de la pelea por la Magistratura. Ayudarían a que Cambiemos sostenga dos lugares. En el Senado, Pichetto sigue negociando con Zamora.

De todos modos, no es una posición unánime y este martes los conducidos por el salteño Pablo Kosiner volverán a reunirse para tratar el tema y llegar a un acuerdo. Si se impone la postura de «no firmar ninguna planilla», Cambiemos tendría el camino allanado para retener a sus dos consejeros.

Es que sin los federales, al FpV-PJ, el Frente Renovador y otros aliados que puedan reunir (el bloque de Felipe Solá y los puntanos), no llegarían a los 108 diputados de Cambiemos, que escalan a 111 con los 3 de Martín Lousteau.

La otra pelea es en el Senado y tiene como protagonista a Gerardo Zamora, gobernador de Santiago del Estero, con 3 senadores y 6 diputados que responden sus llamados.

Cambiemos tiene el bloque más numeroso en la Cámara alta, con 25 miembros, tres más que el justicialismo de Miguel Pichetto, con la partida de los dos tucumanos.

Aun en ese escenario, el rionegrino se tiene fe de sumar a los santiagueños a cambio de regalarle un consejero y sostener a Rodolfo Urtubey, su preferido. Y  sacrificarí a a Mario Pais, el chubutense que cada vez está más cerca de Cristina Kirchner.

Cómo gesto, Urtubey incluyó en el temario de la Comisión de Acuerdos del miércoles el pliego de Sebastián Argibay, el presidente de la Corte de Santiago del Estero y candidato a juez federal.

La UCR lo cajoneó y le recriminó el fallo de la Corte provincial que avaló la re reelección de Zamora en 2013. La Corte Nacional la impidió.

Zamora podría aportar sus tres votos a cambio de retornar a la Magistratura a la senadora Ada Iturrez de Cappellini, que ya lo integró cuando era diputada y extraña aquellas mañanas de jueves. Los misioneros tienen dos votos para contribuir y su gobernador viene siendo de los más disciplinados con el Gobierno.

Como el «caso Tonelli» se interpretaron los votos con la firma de jefes de bloque, a Pichetto lo ayudaría mucho que el resto de los rebeldes espere un par de semanas para irse. Esa tarde, cerca del rionegrino no entenderían la premura de los tucumanos y sospechaban de una maniobra de Cristina.

Federico Pinedo no se queda quieto y sondea un interbloque más amplio con el salteño Juan Carlos Romero y Carlos Reutemann, con la esperanza de quedarse con dos consejeros.  Ya alista para esos lugares a la riojana Olga Brizuela y Doria, de la UCR; y al macrista cordobés Ernesto Martínez.

fuente:La Política Online