Anoche en una negociación con Frigerio obtuvo ventajas impositivas y petroleras para la isla. Esperan fuertes discursos de Cristina Kirchner y Adolfo Rodríguez Saá.

El bloque peronista del Senado le garantizará este miércoles a Mauricio Macri la aprobación del Presupuesto 2019 con una amplia mayoría que se terminó de sellar anoche con el apoyo de los senadores de Tierra del Fuego, a los que el ministro Rogelio Frigerio les garantizó ventajas impositivas y petroleras.

El acuerdo con los fueguinos Julio Catalan Magni y Jose «Nato» Ojeda quedó evidenciado con la publicación en el Boletín Oficial de un decreto que repone beneficios fiscales y aduaneros para petroleras con proyectos en la isla, y de una resolución de la AFIP que favorece a la industria fueguina en materia impositiva y que frena una ola de intimaciones contra empresarios del sector. Por el beneficio a las petroleras, en Tierra del Fuego estiman que podrían generarse unos 3 mil empleos.

Esas medidas tenían un fuerte rechazo adentro del Gobierno. Por un lado, Nicolás Dujovne se resistía a reponer los beneficios a las petroleras por un tema de ahorro fiscal, mientras que el jefe de la AFIP, Leandro Cuccioli, rechazaba el cambio impositivo. Pero Frigerio impuso la necesidad política y anoche garantizó que las medidas aparecerían publicadas hoy mismo.

Los fueguinos se sumarán entonces a los senadores peronistas que acompañarán el proyecto: Miguel Pichetto, Dalmacio Mera, Carlos Caserio, Rodolfo Urtubey, Pedro Guastavino, Sigrid Kunath, Rubén Uñac, Cristina Valverde y Carlos Menem, si aparece.

A pesar de la rebelión de una parte del bloque de Pichetto e incluso de algunos oficialistas como el santacruceño Eduardo Costa (que amenaza con no votarlo), Cambiemos obtendrá una cómoda mayoría de alrededor de 44 senadores. A los 25 propios y la decena de peronistas, le sumará la ayuda habitual de Carlos Reutemann y los salteños Juan Carlos Romero y María Viñuales, además de los dos neuquinos del MPN, dos misioneros y dos o tres de los santiagueños.

El fueguino Catalán Magni

Tanto en Cambiemos como en el PJ dialoguista saben que la tranquilidad que aporta el número no será tal en una sesión que esperan caliente. Pichetto sabe que se le vienen discursos muy duros y que además de al Gobierno le pueden apuntar a él. Además de la dureza del formoseño José Mayans, que ayer lo trató de «operador de Frigerio», el rionegrino espera encendidas exposiciones de Cristina Kirchner y Adolfo Rodríguez Saá.

Al respecto, ayer se realizó una reunión en el despacho de Marcelo Fuentes, jefe del bloque kirchnerista, donde se habrían articulado los discursos de rechazo al presupuesto. Además del neuquino, estuvieron Pino Solanas, José Alperovich y Alfredo Luenzo, con la visita estelar de Alberto Rodríguez Saá. Aunque Cristina no estuvo, el puntano la habría visitado antes en el Instituto Patria.

La defensa de Pichetto a las críticas estará en el aspecto institucional, argumentando que no se puede dejar al Presidente sin Presupuesto. El rionegrino admite que el texto es malo, pero afirma que es de emergencia y repite que no aprobarlo con el FMI en el país y en la víspera de la cumbre del G20 sería una pésima señal y podría generar un desastre financiero, con riesgo de default incluido. Además, afirma, es mucho peor que Macri pueda manejar con absoluta discrecionalidad el Presupuesto si se prorroga el de este año.

Más allá de esto, lo cierto es que la Casa Rosada consiguió los votos del peronismo a partir de varias medidas que dejaron prácticamente intactas las finanzas de los gobernadores, a quienes el ajuste no les terminará pegando de frente en ese punto. El Gobierno privilegió esto y terminó perjudicando más al sector privado con impuestos y a María Eugenia Vidal con el traspaso de subsidios.

Las tres medidas que destrabaron la negociación fueron la suba de Bienes Personales (que se estima aportará 30 mil millones de pesos extra a las provincias), el rechazo a la idea de que las empresas ajusten sus balances por inflación (que implica una recaudación extra de 50 mil millones) y el compromiso de la Rosada de pagar las deudas de las cajas previsionales de las provincias. Sobre esto último, antes de la votación el Gobierno giró todo lo adeudado de 2017 y provincias como Formosa recibieron más de 500 millones.

fuente: Politica Online