Ya son más de 4.000 migrantes los que llegaron a la ciudad mexicana de Tijuana, fronteriza con Estados Unidos.

De acuerdo con las autoridades locales, los migrantes, exhaustos de caminar desde hace varias semanas, han decido permanecer en esta ciudad, para recuperar fuerzas mientras esperan la respuesta a su solicitud de asilo.

Cindy Rosales, es una de los miles de migrantes que salió desde Honduras el pasado 13 de octubre, viajó 4.500 kilómetros con su esposo y sus hijos gemelos para cumplir con su sueño americano. Sin embargo, este se detuvo en Tijuana y aún no sabe por cuánto tiempo.

“Estamos cansados, hemos caminado todos los días sin parar de un lado al otro y ahora que estamos aquí en Tijuana hemos podido descansar un poco” dijo esta migrante hondureña.

Los migrantes descansan en un centro deportivo que actualmente se usa como refugio temporal en Tijuana. © Joebeth Terriquez / EFE

Tijuana, es una ciudad en la que sus habitantes están acostumbrados a darle la bienvenida a migrantes que buscan llegar a territorio estadounidense, pero esta vez la situación es extrema, por lo que la ciudad está pidiendo ayuda del Gobierno federal.

“Estos migrantes se encuentran en medio de un proceso legal antes de intentar ingresar a otro país. Según lo discutido con el alcalde y el gobernador, nuestro papel es ayudarlos mientras estén con nosotros” informó a France 24, Mario Figueroa, miembro del Servicio Social de Tijuana.

Los migrantes han sido bien recibidos por grupos de servicio social y voluntarios que les han brindado ropa, objetos de aseo, alimentos, hasta les han hecho un chequeo médico general. Sin embargo, los ciudadanos mexicanos se preguntan, por cuanto tiempo más van a tener que recibir migrantes.

“Es mucha gente la que está llegando, pero en este momento estamos dando lo que Dios pone en nuestro corazón, obviamente queremos ayudar a todos, pero es algo muy difícil” afirma Jorge Vega, uno de los muchos voluntarios que brinda ayuda a los migrantes que están llegando.

Del otro lado, en San Diego, Estados Unidos, la frontera estadounidense continúa trabajando para fortalecerse e impedir el paso de migrantes ilegales. El Gobierno del presidente Trump, ha incrementado las medidas de seguridad, con una cerca de alambre y 6.000 tropas que ayudan a los agentes de aduanas.

Con EFE