El servicio incluirá taxis que cuando sean solicitados desde la aplicación funcionarán con una tarifa diferente.

Mientras la Ciudad endurece las penas contra Uber, Alfredo Cornejo impulsó la regulación del servicio en Mendoza. Para funcionar como transporte deberá cumplir una serie de reglas que se aplicarán a todos los actores de la movilidad urbana.

El servicio de Uber en  la provincia cuyana incluirá taxis y remises que cuando sean solicitados desde la aplicación funcionarán con una tarifa diferente. Mendoza es el primer distrito argentino en establecer reglas para el transporte privado a través de plataformas.

«Hay criterios para autos, conductores y seguros», explicó a LPO Juan Labaqui, gerente de comunicaciones de la empresa estadounidense. Además de cumplir con esas reglas, Uber deberá pagar una alícuota sobre cada viaje realizado que servirá para financiar un fondo de movilidad.

Mientras la normativa se discutió en la legislatura provincial hubo presentaciones de taxistas que terminaron en la Corte, pero el máximo tribunal mendocino saldó la disputa en favor de Uber. Cuando empezó a discutirse ya había anotados 8 mil conductores y hoy suman 12 mil, incluyendo a taxistas y remiseros.

Como sucede en la Ciudad, el servicio puede ser abonado con tarjetas prepagas y en efectivo, ya que las tarjetas de crédito no pueden recibir pagos. Aunque a pesar de las restricción desde Uber aseguran que hay un millón de usuarios activos en el área metropolitana.

«El 30% de los viajes son en la Ciudad y el 70% en el Conurbano, mayormente impulsados por zona Sur y zona Oeste», señaló Labaqui.

Antes de fin de año la empresa lanzará Uber eats, un servicio que ya funciona en varias ciudades de América Latina, en Mendoza.