Macri había pedido la renuncia de Ocampo, quién confirmó que «hubo un error» en el operativo de seguridad de la superfinal.

El ministro de Seguridad porteño, Martín Ocampo, presentó su renuncia luego de los incidentes del sábado en el operativo en las inmediaciones de la cancha del Club Atlético River Plate en la previa a la final de la Copa Libertadores. Desde el gobierno de Rodríguez Larreta ya confirmaron a Diego Santilli como su sucesor. Santilli seguirá siendo vicejefe porteño y asumirá seguridad bajo su órbita.

Según pudo saber LPO el propio Mauricio Macri había pedido la renuncia del funcionario, muy cercano al presidente de Boca, Daniel Angelici, que es padrino de uno de sus hijos. Los rumores de su salida comenzaron en las últimas horas de ayer, pero tomaron más fuerza después de las declaraciones de Mauricio Macri y Marcos Peña,  por el desastroso operativo que terminó con dos jugadores de Boca heridos.

Esta mañana el mismo Santilli había salido a respaldar a Ocampo en su cargo y a aclarar que se estaba investigando «dónde hubo errores e identificar a los responsables». De esta forma, Larreta había tomado la responsabilidad por no solo por el ataque al micro en el que viajaban los jugadores de Boca Juniors, sino por los hechos de vandalismo contra vidriera.

Con el G20 en el horizonte, el papelón del sábado enfureció a Macri: el mismísimo titular de la FIFA había llegado hasta el Monumental para presenciar el partido que nunca se jugó.

En el mundillo PRO aseguran que el Presidente estalló de rabia con Ocampo desde que desautorizó la inclusión de hinchas visitantes para el superclásico. Consultado por un canal de TV, minutos después de que Macri expresara sus deseos desde Twitter, el ministro señaló que era «imposible» que estuvieran presentes los rivales. «A la primera que pudo Macri se lo facturó», apuntaron.

En realidad el ex funcionario anticipó las posiciones de Daniel Angelici y Rodolfo D´Onofrio, titulares de Boca y de River, a quienes Macri no consultó. Jugar con visitantes hubiera dejado a los presidentes enfrentados a los socios de sus clubes: darle lugar al rival hubiera significado quitárselo a los propios.

Ocampo tiene una vieja rivalidad con Patricia Bullrich, una de las «estrellas» el gabinete nacional. En un primer momento desde la Ciudad aseguraron que la zona donde fue apedreado el micro de Boca estaba a cargo de Prefectura, la fuerza conducida por «La Piba». La ex ministra de Trabajo nunca había querido transferir la Policía Federal a la órbita porteña.

El tratamiento de la reforma previsional, que terminó con graves incidentes y represión policial, pero con la sesión del Congreso suspendida acrecentó las diferencias. La primera oportunidad marcó el fracaso de Bullrich y la segunda sesión quedó a cargo de Ocampo, quién logró enderezar una situación que había comenzado descontrolada.

Ayer Larreta había asumido la completa responsabilidad del operativo fallido a pedido, según fuentes porteñas, del propio Presidente. «Horacio no le debe nada a nadie, es más todos los le deben al él. Ese pedido llegó de muy arriba, imagínate vos de quién», comentaron.

Ocampo es el jefe de los fiscales porteños en uso de licencia y esperaba que una buena gestión en el ministerio de Seguridad lo dejara con posibilidades de reemplazar a Inés Weinberg de Roca en el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad, algo que ahora parece imposible.

El ex ministro de Seguridad es compadre de uno de los Daniel Angelici y durante muchos años fue el abogado de las empresas de Angelici.

fuente:La Política Online