Luego de que el índice de Precios del Consumidor registrara las últimas mediciones de la inflación anual, el equipo económico del Frente Renovador lo comparó con el aumento de las jubilaciones y el transporte.

Con las últimas mediciones, la inflación nacional trepó al 43 por ciento y todavía resta esperar el análisis sobre el último mes del año. Todo indica que la misma superará el 45%, demasiado lejos de lo que el gobierno nacional estimó desde un comienzo.

En este sentido, el equipo económico del Frente Renovador estudió la inflación en algunos productos y servicios y la comparó con el aumento de los mismos.

Según lo que explicó el diputado y economista Marco Lavagna, el ítem Salud fue “el que más creció en noviembre”, con un alza de 5,7%, seguido por Bebidas alcohólicas y tabaco (+4,6%). Alimentos y bebidas no alcohólicas fue de 3,4%, con alimentos que superaron ampliamente el promedio, como es el caso de la papa (+31%), el yogur firme (+21%) o la manzana (+14%).

“En los últimos seis meses los precios aumentaron 28,7%, es decir 4,3% promedio por mes, lo que equivale a un incremento anualizado de 65,5%. Como resultado de la fuerte aceleración de la inflación que se observó en los últimos meses, a noviembre los precios se incrementaron 48,5% respecto del nivel de doce meses atrás”, indicaron.

Además, se midió cómo afectó la inflación a sectores como los jubilados y servicios esenciales como el transporte.

Mientras que la misma supera el 43%, las jubilaciones solo aumentaron un 19,2% en lo que va del año, lo cual constituye una pérdida del poder de compra de 17,2%.

En cuanto transporte, se “acumula la mayor suba en el año”, con más de 63 por ciento para el mes de noviembre.

“En segundo lugar se encuentra Alimentos y bebidas no alcohólicas, el capítulo más sensible dentro de la canasta de consumo de los hogares: en noviembre alcanzó un incremento de 48,6% (vs. 19,6% acumulado en igual período de 2017)”, agregaron.

“Si bien en los primeros meses del año la inflación mostró un ritmo similar al del arranque de 2017, la crisis cambiaria de abril enterró definitivamente la esperanza de romper con la inercia inflacionaria que viene castigando a nuestra economía por más de diez años”, analizaron desde el equipo económico del massismo.

De seguir así, el ritmo inflacionario será el más alto desde 1991, superando un record que afecta principalmente a los sectores más pobres.

 “Todavía estamos lejos de un proceso genuino de desaceleración de la inflación, lejos de ser alcanzado por la gestión de este gobierno, que acumula un 157% de inflación desde que asumió”, concluyeron.

fuente:InfoCielo