El economista Jack Spencer es el vicepresidente del Instituto de Libertad Económica y Oportunidad de la Heritage Foundation, el poderoso think tank conservador que desde hace décadas lidera las políticas económicas y fiscales del Partido Republicano en EEUU.

Spencer es un especialista en temas presupuestarios y de comercio, y una de las voces más relevantes contra las regulaciones del Gobierno Federal estadounidense.

¿Cree que el Gobierno de Estados Unidos debe entrar a una etapa de reducción del gasto para controlar el déficit histórico que enfrenta?

Sin duda alguna. El déficit es muy grande y sin ningún motivo aparente. Tienes una expansión del gobierno tanto en el gasto legislado como en el discrecional. En muchos casos ves una concentración en un lado del gasto contra el otro. En la Heritage pensamos que ambos deben ser reducidos. Del lado discrecional están los programas que meten al Gobierno en nuestras vidas de muchas maneras. Regulaciones y otras cosas.

¿Qué programas le preocupan en especial?

Hay tantos que serían casi inapropiado de mi parte nombrar uno o dos. Probablemente tengo la mayor experiencia en el Departamento de Energía y ves todos esos programas que buscan distorsionar la economía o subvencionar un programa o tecnología por encima de otra. Mucho gasto en subsidios de agricultura. Ves este tipo de programas por todas partes. Están más enfocados hacia intereses especiales que en incrementar la libertad del pueblo estadounidense. Son el tipo de gasto que incrementa la influencia del Gobierno en nuestro día a día.

Del lado del gasto legislado es donde ves gastos a largo plazo que impactan el déficit en el largo plazo. Pero no nos hacemos ningún favor en concentrarnos en uno o en el otro. Todo el gasto debe ser reducido, si tu principio fundacional es enaltecer el libre mercado y la libertad individual, que es en lo que estamos concentrados como conservadores tradicionales en la Heritage Foundation.

¿Por qué dice que estos programas afectan la libertad individual?

Reduce la elección, el crecimiento y la oportunidad para el pueblo estadounidense. Cada dólar que gasta el Gobierno sale de generaciones futuras o lo toma como impuesto de la economía. El Gobierno no genera nada. Toma ese dinero y lo redistribuye a algún lugar a donde la gente no lo hubiera destinado si tuviera su libre albedrio. Cuando lo hace lo que tiende a hacer es poner ese dinero detrás de algún interés especial. Disminuye la innovación y la oportunidad, incluso para la industria que está subsidiando porque le permite a esa industria o ese negocio o persona existir en el mercado a un nivel de eficiencia por debajo de lo que dicta el mercado. Lo desincentiva a innovar, a cambiar sus prácticas para ser competitivos.

¿Se le ocurre alguna industria que haya colapsado después de perder subsidios del Gobierno?

Seguro. La industria eólica es un gran ejemplo. Si ves la inversión versus el apoyo del Gobierno puedes ver que cada vez que retiran apoyos fiscales por un tiempo la inversión se desploma. Siempre pasa. Al mismo tiempo, la industria energética vale miles de billones de dólares. Hay un gran incentivo para innovar y reemplazar el statu quo de energéticos. No necesitas que el Gobierno apoye a la energía eólica y a la solar. El mercado -la gente- va a innovar para darnos una alternativa energética, pero la intervención del Gobierno previene que eso ocurra.

Piensa un momento, antes de mediados de 1800 la gente usaba aceite de ballena para su iluminación, y el descubrimiento y proliferación del petróleo nos removió del aceite de ballena. No sólo salvaron a las ballenas, además sacó a mucha gente de la pobreza. Si el Gobierno dejara de intervenir en el mercado vendría la siguiente innovación y tendríamos fuentes de energía mejores y más baratas.

¿Qué opina del trabajo desregulatorio que está llevando a cabo la administración Trump?

Creo que en algunos casos están haciendo un gran trabajo. Mucho énfasis en desregulación. Están pasando dos cosas, una: están ralentizando el proceso regulatorio, que es importante. Y dos, desregulando en muchos temas, como en emisiones de CO2 y otras áreas ambientales y laborales. También en la tecnología, acabar con la neutralidad en internet fue un gran triunfo para nosotros los que creemos en el libre mercado.

No es que la Heritage o yo personalmente no crea en cuidar el medio ambiente. Lo que creo es que en muchos casos el mercado te da un mejor resultado que las regulaciones, y los resultados que esas regulaciones nos prometieron no han ocurrido.

fuente:La Política Online