La justicia porteña declaró ilegitimas a las rejas que el gobierno capitalino instaló alrededor de Plaza de Mayo.

También ordenó que en un plazo de 90 días apruebe una ley que apruebe su colocación. Si pasado ese tiempo no hay una nueva normativa la Ciudad se verá obligada a retirarlas.

Se trata de una sentencia del juez en lo Contencioso Administrativo Osvaldo Otheguy quien debía decidir sobre una presentación el Observatorio por el Derecho a la Ciudad. El argumento de los demandantes fue que el Código Urbanístico porteño prevé que «en el espacio propio de la Plaza de Mayo sólo se permitirán trabajos de conservación y mantenimiento de los elementos preexistentes».

Si el gobierno porteño quisiera realizar cualquier modificación al predio «deberá contar con visado previo del Consejo y aprobado por ley». Las rejas que Horacio Rodríguez Larreta instaló a mediados del año pasado no tuvieron autorización parlamentaria sino que formaron parte de un plan de reacondicionamiento de la zona de Casa Rosada.

El juez opinó que «el temperamento adoptado por el GCBA, encaminado a presentar un proyecto de ley que contemple en el Código de Planeamiento Urbano de modo expreso la posibilidad de la instalación de las rejas, daría la razón a la postura de la actora, en lo relativo a que no se habría dado cumplimiento a la normativa aplicable»