El túnel vertical paralelo al pozo donde cayó Julen, el domingo pasado en Totalán, presentó varias dificultades técnicas que retrasan aún más las tareas de rescate del niño de dos años. En concreto, los tubos que encamisan las paredes de esa galería no sobrepasaban los 40 metros de profundidad, por lo que había un riesgo de quedarse atascados y sin poder completar la operación. Para resolverlo, decidieron perforar nuevamente con un engrosamiento mayor.

Según fuentes de la Sub delegación del Gobierno en Málaga, esta alternativa ha sido «la más segura» entre otras que se han barajado, apuntando que ya está en marcha pero no se conoce exactamente el tiempo estimado para completarla.

  • La maniobra consiste en volver a rellenar el pozo con tierra fina y volver a repetir la perforación con un engrosamiento un poco mayor.
  • Las tareas de encamisado son de vital importancia para el rescate de Julen, ya que de ellas dependen la seguridad del túnel vertical que se excavó, así como la de los rescatistas.

Completar la perforación de este túnel vertical, de 60 metros de profundidad, es el paso previo a que comience a trabajar la brigada de Salvamento Minero desplazada desde Asturias, que realizarán un túnel horizontal a mano hasta llegar al hueco donde podría estar el pequeño Julen.