Desde hace unos años la versión oficial de la realidad ha sido que Argentina no estaba en el mundo.

Con ello el planteo indicaba que nuestro país había quedado afuera de los principales  vínculos en los  procesos políticos, comerciales y económicos del capitalismo occidental. La política económica de tipo proteccionista encarada por el gobierno anterior, más la activa participación que se le atribuyó al Mercosur dando prioridad a la Región y la reivindicación de las relaciones con países  latinoamericanos- estrechando lazos políticos, institucionales, culturales y económicos con ellos- más la prudente distancia con las estrategias globales de la  principal potencia del  continente y del mundo, como es  EE.UU, y la apertura de canales  hacia otras potencias mundiales como Rusia y China, formaron un cóctel poco digerible para amplios sectores del establishment nacional.

Lo cierto es que Argentina nunca estuvo fuera del mundo. En todo caso estuvo fuera del flujo de países que estratégicamente respondían, en su momento,  a la política exterior de EEUU,  y se inclinaba más por una política exterior de integración con intereses de estados miembros del continente latinoamericano, lo cual suponía  múltiples situaciones en el juego de política internacional. Sobre el particular hay mucho para decir pero no será esta la ocasión. Aquí, hoy, haremos hincapié en dimensionar datos necesarios a tener en cuenta para comprender una política exterior que se planifique desde la Cancillería.  En primer lugar el mundo tiene aproximadamente 201 estados. En la ONU hay 193, pero   hay países o  territorios nacionales, que tienen  situaciones jurídicas especiales por lo que no llegan a ser estados o no se integran aun a la ONU. Por ejemplo el Vaticano,  Palestina, Taiwan, Hong Kong, Kósovo, Puerto Rico y Guayana Francesa. En el caso del Reino Unido hay que destacar que se compone de naciones como Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte, pero en la ONU, figura como un solo estadom ( el Reino Unido).  Del total de los estados, los mismos se reparten en los cinco continentes de la siguiente manera: Europa 50; América 35; Asia 48; África  54 y Oceanía 14. Nuestro país está dentro de los países del sistema capitalista, lo cual significa que su estructura cuenta con reconocimiento a la propiedad privada, la mercantilización de los bienes (tierra y trabajo) y posee un Estado en base al derecho moderno, con carácter de  soberano nacional.  En tal status  hemos vivido en el contexto internacional diferentes situaciones según la hegemonía de la potencia capitalista dominante, ejemplo es la hegemonía mundial de Gran Bretaña del siglo XIX y parte del XX, y posteriormente la hegemonía mundial de Estados Unidos, especialmente después de la segunda mitad del  S. XX. Como consecuencia hemos tenido nuestra fase liberal de la economía y de dependencia con el Reino Unido, luego cuando se produjo el giro keynesiano, ingresamos a la fase de capitalismo protegido,  y a finales del S.XX y principios del XXI, salvo el lapso peronista-kirchnerista, hemos vivido y vivimos los influjos del ciclo neoliberal global y financiero. En consecuencia, no estamos ni estuvimos nunca fuera del mundo. Somos parte del mundo capitalista, nos guste o no, y estamos navegando en la gran nave de las distintas vicisitudes del macro-sistema, tanto para bien, como para mal. El asunto es cómo nos paramos en cada etapa frente a esos procesos globales en un mundo cada vez más  interdependiente, que aunque tiene potencias, no posee  un gobierno mundial y hay, tensión-cooperación de estados y naciones, que van haciendo política internacional construyendo, como se puede un escenario más o menos vivible para los pueblos en función de sus intereses estratégicos, no sin dramas ni  tragedias como las que ahora se padecen con la crisis de las inmigraciones y  con los graves conflictos bélicos, que nunca- lamentablemente dejaron de azotar al planeta-. Argentina por su importancia- porque somos importantes, aunque muchos digan que somos lo peor- está entre las 21 economías mundiales a partir de su PBI, incluso en la actualidad con el  tremendo ajuste/devaluación, que estamos sufriendo. Somos la tercera economía de América Latina, después de Brasil y de México.

La economías más grande y que están arriba nuestro son:  EEUU, China, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia ,  India, Italia, Brasil, Canadá, Federación Rusa, Corea del Sur, España, Australia, México, Indonesia, Países Bajos, Turquía, Suiza, y Arabia Saudita. Es decir que de 201 países ocupamos el puesto número veinte y uno. Nos ubicamos  por encima de países como  Polonia Taiwán, Suecia y Bélgica, por ejemplo.

 

Sin embargo en los años  últimos años decrecimos en nuestro  PBI y en América Latina, según el FMI, el único país  que está después de nosotros es Venezuela. Al contrario de lo que se había  predicado, la economía argentina, en tiempos de la protección económica, tenía un PBI en  crecimiento, especialmente entre el 2010  y el 2011- entre 10 y 6 %,- pero cayó luego cerrando el año 2015 con un 2,3 % de crecimiento. Sin embargo  en la actualidad el FMI señaló que en el año 2018 la economía nacional cerró sin crecimiento alguno y con un PBI negativo de -2.6 %. El INDEC, informó  también que en el tercer trimestre del 2018 la economía cayó 3.5 %. Realidad que pone en evidencia, según los especialistas,  una economía en  recesión. Es decir, economía  parada y ahora no es porque no estemos en el mundo como se decía entonces, con el agravante que estamos cada vez más endeudados.