El francés Julian Alaphilippe no defraudó en la segunda etapa de la Vuelta a San Juan.

Se impuso en el Peri Largo Punta Negra con una exhibición en los metros finales en los que dejó colgado a todo el pelotón.

Alaphilippe, del Deceunik-Quick Step, que con doce triunfos fue uno de los más destacados de la pasada temporada, llegó a San Juan como una de las estrellas internacionales y a la primera oportunidad que tuvo asestó un zarpazo para levantar los brazos en la linea de meta.

Los corredores afrontaron un recorrido de 134 kilómetros, casi treinta menos de los previstos inicialmente debido al recorte que hizo la organización por el intenso calor que reinó en la provincia. En el trayecto, cuatro pasos por el alto de Punta Negra, de tercera categoría, aunque el último, en el que se hizo la selección definitiva, no era puntuable para la montaña.

Fernando Gaviria, tras su triunfo en la primera etapa, se mantiene como líder de la clasificación general, a 3 segundos del francés, que lo escolta. 

A la línea de meta, situada dos kilómetros y medio después del último paso por Punta Negra, se llegó después de un tramo de repechos y falsos llanos. El año pasado el costarricense Román Villalobos dio la sorpresa al imponerse en la meta, pero este año la gloria se la llevó Alaphilippe, que a sus 26 años es uno de los grandes ciclistas del momento.

La carrera comenzó muy accidentada y antes de los treinta primeros kilómetros Oscar Sevilla pinchó,Nairo Quintana tuvo que cambiar de bicicleta y Richeze se cayó y pudo seguir sin problemas. Para entonces un grupo de tres corredores formado por el neozelandés Hans Schreus (Israel Academy), el brasileño André Gohr (selección Brasil) y el mexicano Miguel Álvarez (selección México) ya aventajaban en más de tres minutos al pelotón. 

La carrera se rompió a falta de veinte kilómetros, cuando Schreus saltó del grupo y empezó a abrir hueco sobre sus perseguidores, aunque a poco menos de cinco kilómetros para la línea de meta fue cazado. El pelotón de cabeza neutralizó la fuga y ese fue el momento que aprovechó Deceunink-Quick Step para imponer su ritmo y esperar a que Alaphilippe cambiara la marcha y dejara a todos tirados. Sevilla lo intentó seguir, pero fue imposible y el francés entró en solitario.