La Ley de Educación Nacional N° 26.206, que fuera aprobada el 14 de diciembre de 2006,  establece en su  artículo 3º, que la educación “es una prioridad nacional y se constituye en política de Estado para construir una sociedad justa.

Reafirmar la soberanía e identidad nacional, profundizar el ejercicio de la ciudadanía democrática, respetar los derechos humanos y libertades fundamentales y fortalecer el desarrollo económico – social de la Nación”. Sin embargo la inversión nacional en educación y cultura viene cayendo hace tres años y por  el acuerdo con el  Fondo Monetario Internacional (FMI) se agrava la situación. En el año 2015 la inversión educativa era igual al 1,66% del PBI y en el  2019 será de 1,25 %. Lo peor es que al tratarse de un PBI más pequeño por el achicamiento de la economía nacional,  la porción de la torta será más pequeña.

 

El problema se agrava porque al haber una inflación galopante, los recursos destinados a la educación aun en valores nominales son claramente menores. Por otra parte se han proyectado para este año recortes en la inversión educativa de 67 mil a 54 mil millones de pesos. En conclusión si al  recorte presupuestario le sumamos la inflación (más del 47%  2018)y la disminución del PBI, el ajuste supera  al  19 %.

 

El  Fondo Nacional de Incentivo Docente, aparece congelado en el presupuesto 2019, con los mismos valores que mostraba en el año 2017. El Fondo de Compensación Salarial, desaparece totalmente. Instituciones dedicadas a la ciencia y la tecnología, como el INTI, el INTA, la CONEA y el INVAP, se enfrentan a graves ajustes, a bajas de proyectos y a  despidos. El programa de Repatriación de científicos y técnicos que se produjo a partir de la implementación del Programa Raíces  se ha revertido y ahora los científicos nuevamente se fugan de Argentina.

 

Recientemente en la CABA se planteó, un hecho inédito en la Educación, el cierre de 14 escuelas secundarias nocturnas. Si a eso le sumamos medidas ya consumadas en estos años como el fin al Plan Conectar Igualdad que benefició a más de 5 millones de estudiantes. El desmantelamiento de los programas de formación docente, con programas de pos títulos para docentes en todo el país que eran gratuitos en el año 2017.

 

La situación de las universidades nacionales no es mejor, en materia salarial docente, el conflicto ya está en la puerta para este año. El gobierno nacional  ha propuesta la irrisoria suma del 5 % y está muy lejos de la demanda de los Docentes e investigadores, lo cual indica que habrá paro sin inicio de las actividades académicas.

 

Sin Educación de calidad no habrá una sociedad con herramientas adecuadas para enfrentar las exigencias del mercado y de las instituciones pero no será nunca posible pensar en una educación mejor a la que tenemos sin inversión educativa.  Con un presupuesto recortado por debajo de la inflación con sueldos docentes a la baja y con casi nula inversión en Ciencia y Tecnología, el problema educativo base para el desarrollo y la democracia argentina está lejos de resolverse por el contrario de continuar estas políticas del gobierno se irán agravando cada vez más.