El norte de América sufre una gran ola polar que tiene en vilo a varios estados de Estados Unidos y Canadá. Las extraordinarias bajas temperaturas han provocado varias problemáticas entre las que se encuentran la imposibilidad de acudir a escuelas, trabajos y el tráfico aéreo. Además de las imágenes que impresionaron al mundo con las fuertes nevadas, ahora un misterioso oso dibujado en la nieve tiene estupefactos a los usuarios de las redes.

La periodista Kate Mc Kenna publicó la imagen en su cuenta de Twitter e intentó reunir las hipótesis más populares sobre este acontecimiento:

“El autor saltó desde allí hasta fuera del dibujo”: esto sería muy poco factible ya que como ha trascendido, el oso tiene un tamaño de 2 metros entre el ombligo y las líneas laterales, una distancia demasiada amplia para saltar sin dejar ningún rastro en la nieve.

“El ombligo fue dibujado con bolas de nieve”: En la fotografía se ve que el ombligo del oso está formado por cuatro pequeños pozos juntos, pero ¿el autor habrá contando con la precisión como para conseguirlo?

“Lo hicieron con el uso de un dron”: Muchos usuarios apelaron a la utilización de un dron para dejar caer algún objeto que genere este ombligo en el dibujo, aunque otros desistieron de esta idea dada la imposibilidad de estos dispositivos a actuar en las bajas temperaturas que se registran en Canadá.

“Usó un palo de hockey”: ésta es otra de las opciones barajadas por quienes opinan sobre este misterioso caso. Un palo de hockey para adultos tiene una medida promedio de un metro y medio, sumado a la extensión del brazo podría ser una respuesta factible para el dibujo del ombligo.

“Extraterrestres”: Algunos usuarios recurren a la idea de la presencia de alienígenas y, aunque muchos bromearon, no consideran que sea factible.

La fotografía fue tomada en Montreal, Canadá sobre el canal de Lachine que se encuentra tapado de nieve y rápidamente se viralizó en las redes sociales. Allí se encontró un dibujo de gran tamaño de un oso con su contorno delineado perfectamente, lo mismo que sus ojos, su boca y su nariz. Pero lo que sorprendió a todos fue el ombligo del animal, ya que intentan descifrar cómo hizo el autor para no dejar rastros en la nieve tras dibujar este curioso detalle.