Roberto Lavagna:»Basta de ajuste», aseveró para que no queden dudas de que el rival es Macri y recibió una ovación.

El peronismo dio otra señal de unidad en San Juan en una cumbre que tuvo como estrella a Roberto Lavagna y a varios enviados del riñón de Cristina Kirchner. La presencia de la senadora Anabel Fernández Sagasti, de La Cámpora, una de las oradoras del encuentro, significó un fuerte gesto de la ex presidenta hacia el resto del peronismo. También la asistencia de Agustín Rossi y Verónica Magario.

Con la excusa de la fiesta del Sol, el sanjuanino Sergio Uñac logró reunir a varios gobernadores y se instaló como un factótum de la unidad. Estuvieron la fueguina Rosana Bertone, que ya acordó con Cristina en su distrito; Juan Manzur, que hizo lo propio en Tucumán; Gustavo Bordet, que también cerró en Entre Ríos y la catamarqueña Lucía Corpacci.

Entrada la tarde, bastante después del almuerzo en el que se habló de la necesidad de unirse para evitar un triunfo de Macri, se sumó el salteño Juan Manuel Urtubey. También hubo más de 20 intendentes y otras figuras del peronismo como Julián Domínguez y Facundo Moyano.

La candidatura presidencial de Lavagna fue uno de los principales atractivos del viaje de todos esos dirigentes a San Juan, además de la fiesta. Esa postulación sigue siendo una incógnita para todo el espectro político. Pero en el último tiempo confesó a su entorno que tiene ganas de ser candidato.

«La grieta parece dominarlo todo», aseguró Lavagna cuando habló al lado de Uñac, Lifschitz y Zamora en la presentación de un libro sobre desarrollo sostenible. «Basta de ajuste», aseveró para que no queden dudas de que el rival es Macri y recibió una ovación.