El opositor Guaidó y el vice de Trump encabezan una reunión del Grupo de Lima. «Todas las opciones están sobre la mesa», dijo el Secretario de Estado de EEUU.

Estados Unidos y los país del Grupo de Lima buscarán este lunes incrementar la presión contra Nicolás Maduro durante una cumbre que realizarán en Bogotá con la presencia del autoproclamado presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó.

La cumbre había sido acordada días atrás durante la reunión en Washington entre Donald Trump y su par colombiano, Iván Duque. El mandatario estadounidense le dio máxima importancia a la cita y envió a Bogotá a su vice, Mike Pence. Otras figuras importantes que participarán son los presidentes de Guatemala, Jimmy Morales, y de Panamá, Juan Carlos Varela, y el vicepresidente de Brasil.

En la previa, la Casa Blanca envió otra advertencia fuerte contra Maduro.  «Todas las opciones están sobre la mesa», afirmó el secretario de Estado, Mike Pompeo, consultado sobre la posibilidad de una intervención militar. «Los días de Maduro están contados», agregó el funcionario en una entrevista en la cadena Fox.

Pompeo adelantó también que la administración de Trump tomará «medidas» contra Maduro por la represión del sábado contra los grupos que intentaban ingresar ayuda humanitaria internacional. «Vamos a tomar medidas. Hay más sanciones que se pueden aplicar, más asistencia humanitaria que creo que podemos ofrecer», afirmó.

Al respecto, el canciller venezolano, Jorge Arreaza, dijo este domingo que Pompeo está «desesperado» buscando un «pretexto para la guerra» y añadió que fueron agentes de la Agencia Central de Inteligencia quienes incendiaron los camiones con ayuda humanitaria en la frontera con Colombia.

Más agresivo aún fue el tono del senador republicano Marco Rubio, quien publicó en su cuenta de Twitter y en obvia referencia a Maduro, dos fotografías del fallecido dictador de Libia Muamar Gadafi, una durante su estancia en el poder y otra ensangrentado antes de que fuera ejecutado por opositores en 2011. La comparación de Rubio acaso no tuvo en cuenta el desastre que provocó la intervención internacional contra Gadafi en Libia, hoy convertido en un estado fallido en guerra civil desde hace ocho años.

La reunión del Grupo de Lima buscará estrechar el cerco diplomático contra Maduro y, según adelantó Duque, habrá «un pronunciamiento muy claro» sobre los episodios de violencia en la frontera. «Creo que la comunidad internacional tiene la obligación de arreciar el cerco diplomático porque una dictadura que es capaz de quemar medicamentos y alimentos es la demostración más grande de la brutalidad que está dispuesta a cometer para preservar el poder», dijo el presidente de Colombia.

El pasado jueves, cuando la Casa Blanca anunció la participación de Pence en la reunión de mañana en Bogotá, dijo que lo haría para expresar el «inquebrantable respaldo» de su país a Guaidó como «presidente interino» y anticipó que en su discurso el vicepresidente insistirá en que «ha llegado el momento» de que Maduro «se vaya».

Guaidó al llegar a Bogotá

El Grupo de Lima fue creado en la capital peruana en agosto de 2017 con el propósito de encontrar salidas a la crisis en Venezuela y en sus inicios estaba compuesto por un bloque de 14 naciones (entre ellas Argentina) más Estados Unidos como colaborador externo. Pero de ese grupo ya no participa México, que cambió su postura desde la asunción de Andrés Manuel López Obrador.

En esta ocasión, Venezuela estará representada, por primera vez, por el propio Guiadó, quien el sábado estuvo en Cúcuta liderando el frustrado envío de ayuda humanitaria a su país y hoy se trasladó a Bogotá para la reunión de mañana. En una declaración que dio en Cúcuta anoche después de los disturbios, Guaidó afirmó que la reunión del Grupo de Lima será «para discutir posibles acciones diplomáticas», pero en un mensaje posterior en Twitter sostuvo que planteará formalmente a la comunidad internacional «tener abiertas todas las opciones» contra el régimen de Maduro, aunque no precisó si lo hará en el encuentro de este lunes.

Por su parte, el diputado venezolano en el exilio Julio Borges, embajador de Guaidó ante el Grupo de Lima, aseguró hoy que en la cumbre pedirá acciones diplomáticas más «contundentes» y el «uso de la fuerza en contra» del Gobierno de Maduro «por bloquear la ayuda humanitaria y generar una violencia sin presentes en la frontera».