La Apertura de  Sesiones Ordinarias fue toda una plataforma para que el gobernador Sergio Uñac marque en detalle lo que se hizo en estos tres años de gestión, los ejes para este año y también un fuerte guiño a imitar el «modelo San Juan» en el país, coqueteando con una posible proyección nacional, con la carta bajo la manga que es el espaldarazo que le dieron los números de las PASO aunque el 2 de junio, en las Generales, se jugará el partido principal.

Uñac dejó claro desde el inicio que «estoy convencido de que los sanjuaninos vamos por el buen camino. Pero también, soy consciente de que queda mucho por hacer». Y siguió, «observo como un gran logro que, a pesar de las dificultades del contexto nacional, los sanjuaninos hayamos sabido mantenernos unidos en una fuerte actitud colaborativa y sin perder el optimismo».

«Celebro que no nos hayamos parado en ningún lado de la grieta, que no es más que una táctica electoralista y manipuladora que impide que podamos debatir, coincidir, pero, sobre todo: nos impide reflexionar».

Poco después cargó contra Nación, al afirmar que «en realidad hay otra grieta por la que nos tenemos que preocupar, la que separa a los que tienen, de aquellos que no tienen. Esta es la gran grieta, que solo superaremos tendiendo puentes».

«El Estado debe moderar las desigualdades. Sin quitarle a nadie, pero sin dejar a nadie relegado, ni abandonado a su suerte».

Uñac continuó su discurso cimentando las diferencias con la conducción nacional. Cuando el macrismo dice estar convencido del rumbo, el jefe del Ejecutivo local habló de que «es posible el error. Los Gobiernos incluso no están exentos de equivocarse. Pero el error enseña, y sobre todo ayuda a corregir el camino. No es razonable insistir: el mismo procedimiento lleva inexorablemente a similar resultado.

«Las equivocaciones están postergando al país, condenando nuestro presente y nuestro futuro». 

El primer mandatrario dijo también que se necesita «celeridad en los necesarios cambios de rumbo». Pero no todas fueron críticas y le recordó al Gobierno nacional que en San Juan no tiene un enemigo sino «un gobierno dispuesto a colaborar, sin egoísmos ni especulaciones, movidos por la necesidad de que el país encuentre un destino común que nos proyecte como Nación».

Sin eufemismos, Uñac metió en el discurso el año electoral que se atraviesa con el plato fuerte que serán las PASO nacionales de agisto y las Generales de octubre: «Este es el mismo espíritu que nos mueve a buscar espacios en la construcción nacional a partir de diciembre de 2019», apuntó.

Párarfo seguido aclaró que «no son aspiraciones personales sino el entendimiento que si Argentina no encuentra rumbo no lo tendrá la provincia. Por eso intentamos sumar nuestro aporte a una alternativa nacional que construya y sea capaz de poner en ejecución un proyecto que saque definitivamente al país de esta crisis».

Y abrió una puerta a una posible proyección nacional, al contar que «mi compromiso es con San Juan, pero los intereses de la provincia no terminan en nuestros límites. Entiendo que desde San Juan podemos aportar. Hay un desafío que excede lo provincial y que tiene que ver con construir un proyecto nacional».

Sobre el final y tras repasar los logros de su gestión y los planes para este año, fue optimista al decir que «veo un San Juan apurando el paso, encaminando su economía y buscando bienestar. Veo un San Juan que genera oportunidades, que a pesar de la crisis y de las dificultades, crea condiciones, tiende puentes, genera espacios».