Marcos propone una campaña «vietnamita» y meterse en los grupos de WhatsApp de «las mamis»
Comparó la elección con una guerra que se definirá recién en los últimos 15 días de campaña.

Marcos Peña les pidió este viernes a los candidatos bonaerenses de Cambiemos que piensen la campaña en términos de una «guerra» que se definirá recién en el tramo final. «Sean más vietnamitas», arengó y les sugirió meterse a convencer a los indecisos en todos los ámbitos, incluso en grupos privados de WhatsApp.

El jefe de Gabinete dio una extensa charla a los candidatos un rato después del asado que compartieron en Olivos con Macri y Vidal. Lo hizo junto a su par bonaerense, Federico Salvai, que casi no abrió la boca y se limitó a escuchar la prédica de Peña a los «sin tierra» de Cambiemos.

«La elección se define en los últimos 15 días. Todo lo que hagamos se va a definir en esos últimos 15 días». De inmediato los convocó a ser «un poco más vietnamitas en la discusión, en términos de lo que fue la guerra de Vietnam». Y detalló: «Hay que jugar un poco la pelea cuerpo a cuerpo. Cambiar el chip, cambiar la cabeza, esa es la clave».

La frase desconcertó a los candidatos. El periodista Luis Otero, la figura de Cambiemos para pelear Avellaneda, aprovechó una tanda de preguntas y respuestas en un «mano a mano» con Peña para pedirle que se explaye sobre el tema. Sonriente, el jefe de Gabinete le contó que sacó la idea de una charla TED sobre dos tipos de juegos: los «finitos» y los «infinitos«. «El finito es de ganadores y perdedores. Los malos entendidos suceden cuando hay dos rivales que no juegan el mismo tipo de juego. En la guerra de Vietnam, los americanos y rusos jugaron un juego finito: ‘entro, gano, ordeno, me voy’. En cambio, los vietnamitas jugaron un juego infinito, porque se jugaban la vida por su país y sabían que así lo harían todas las generaciones que vinieran, porque no tenían otra opción más que ganar», desarrolló.

El remate de la historia fue que, en la discusión política de Cambiemos, a veces predomina una mirada «finita» que consiste en hacer campaña para que ganen Macri y Vidal para «llegar a ese lugar y listo». Enfrente -explicó Peña- «tenemos gente que va a hacer lo imposible para que eso no ocurra». En ese sentido, pidió pasar a otro tipo de campaña, del estilo «infinita», entendiendo que «la pelea por un país con libertad e igualdad de oportunidades nos va a acompañar para siempre, nunca se terminará de resolver». Por eso, pidió «pelear más allá del resultado electoral».

La descripción no dejó conformes a todos los candidatos. «Parecía kirchnerista, antes nos hablaban de los timbreos en zonas amables, del voto posible. Ahora nos piden ser vietnamitas«, ironizó.

Después del tramo motivacional, Peña se metió de lleno en lo que será «la clave» de la campaña de Cambiemos y aseguró que los celulares tendrán un rol fundamental: «Es la primera campaña en la que si nosotros no hacemos campaña, puede llegar a ocurrir igual. La extensión de estos aparatitos empoderó a las personas, les dio un protagonismo que antes no tenían».

 

Sobre el último punto, pidió llevar los argumentos y debates a todos los planos, incluso los grupos de WhatsApp. «Hay una imagen que usa Jaime (Durán Barba) que dice no pensemos esta campaña como una gran sábana o un gran mantel, sino como una campaña de retazos. Lo que tenemos que activar son núcleos de conversación de temas que vayan generando su propia dinámica… ¿Dónde ocurre una campaña electoral, dónde ocurre la elección? En la calle y en los medios… ¿Dónde se habla de educación en la argentina? En los grupos de Whatsapp de padres y madres», resumió y pidió entrar en esos ámbitos. «¿Dónde se habla de seguridad? En los grupos de las cuadras que se organizan las alertas vecinales», siguió.

«La estrategia de campaña es generar conversaciones, meternos en el chat de ‘las mamis’ y en todos lados». Ante la consulta de este medio, ese mismo candidato aseguró que ni se tocó el tema del famoso «Plan V» para que Vidal sea finalmente la candidata presidencial y se mofó: «Igual ni siquiera nos quedó claro cuál es el Plan A».