En el gobierno desmienten un viaje de Dujovne a Washington, pero reconocen que necesitan mayor libertad para contener el dólar.

 

Los vaticinios en el mercado para este lunes son sombríos. La semana cerró con una suba del dólar superior al 9 por ciento y nada indica que con la limitada capacidad de intervención del Tesoro se logre frenar la presión sobre la moneda.

Fuentes del mercado afirmaron a LPO que Nicolás Dujovne podría viajar de urgencia a Washington para negociar que les permitan intervenir incluso dentro de la banda de flotación, que en la última revisión se fijo apenas por encima de los 50 pesos. Ante la consulta de este medio, fuentes del Ministerio de Hacienda lo negaron.

Sin embargo, en Cambiemos se esperanzan que haya algo de verdad en la versión: «Necesitamos intervenir más para frenar el dólar, sino no tenemos ninguna chance en octubre», afirmaron a este medio.

El plan ha sido tan mal diseñado que va para su tercera revisión en menos de un año. Es un caso histórico de mala praxis que está golpeando fuerte la ya deshilachada reputación del FMI, al punto que quienes frecuentan al encargado del caso argentino, el italiano Roberto Cardarelli, comentan que lo ven muy golpeado.

Mientras tanto, el gobierno apenas puede disponer de unos USD 60 millones diarios del Tesoro, para tratar de contener un mercado que ya le tomó el pulso. De todas maneras, la más probable es que si se consigue la autorización sea más de hecho que formal, ya que esto exigiría una revisión del board del organismo, que suele demandar un mínimo de tres meses. Demasiado tarde.

Sin embargo, en el equipo económico las opiniones están divididas. En el Central señalan con algo de razón, que Luis Caputo se gastó USD 25.000 millones de reservas para frenar el dólar y fracasó.

También se analiza en la Casa Rosada aprovechar que el precio de los bonos está por el piso para recomprarlos y aliviar los vencimientos del 2020. Pero de nuevo, lo que faltan son dólares y la apelación a la Anses es cada vez más complicada porque su fondo soberano (FGS) está al límite, como pasa con los bancos Nación y Provincia, atajos a los que apela el Gobierno para sortear los límites que impuso el FMI.