La Fiscalía, a cargo de Gonzalo Gómez Amado, imputó a Roque Gallo por el delito de abuso sexual simple, en perjuicio de una adolescente de 17 años que concurrió a su domicilio a realizar tareas domésticas.

El hecho fue denunciado por la madre de la chica, que detalló que su hija concurrió a limpiar la casa de un vecino, quien comenzó a insinuarse diciéndole que «le gustaba» y «que quería que sea su novia».

Ante la negativa de la víctima, el sujeto comenzó a tocarla en distintas partes del cuerpo, tras lo que fue a realizar unas compras y la dejó encerrada en su domicilio.

A su regreso, el detenido obligó a la menor a almorzar con él, y cuando finalmente pudo retirarse del lugar, le dijo: «No digas nada».

Pocos minutos más tarde, la joven habló con su mamá de lo sucedido y ésta contó los hechos y realizó la presentación judicial correspondiente en sede policial.