En sus alegatos, el Tribunal consideró que la joven siempre supo que al abandonar a su bebé recién nacida, en una bolsa, en un basural, indefectiblemente le esperaba la muerte, como finalmente ocurrió aquella fatídica jornada en la ciudad de Pinto, en Santiago del Estero.

Sin embargo, el fallo fue dividido dado a que Julio Vidal Alfredo Pérez Gallardo votaron que el hecho debía encuadrarse bajo la figura del “homicidio calificado por alevosía”, como lo había requerido la Fiscalía. Julio Alegre Paz presidente del Tribunal, en cambio, entendió que sí existían “circunstancias excepcionales de atenuación” que debían ser consideradas para emitir la pena.

De este modo desestimaron por completo el argumento del abogado defensor, Dr. Gabriel Toloza, quien había solicitado al Tribunal que se tengan en cuenta “circunstancias excepcionales de atenuación”, afirmando que su clienta no estaba equilibrada emocionalmente tras el parto y un embarazo tormentoso.