La Convención formará una comisión para que negocie las listas con el PRO o decida ir a primarias dentro de la coalición oficialista.

No habrá ruptura. La Convención Nacional de la Unión Cívica Radical, que se realizará este lunes en Parque Norte, aprobará un documento en el que ratifica su permanencia en Cambiemos y limita su rebeldía a un llamado a «reformular» y «ampliar» la coalición con el PRO de Mauricio Macri y la Coalición Cívica de Elisa Carrió.

La Convención del radicalismo finalizará con un triunfo de la postura moderada y más cercana a la Casa Rosada. Atrás quedará la posición más extrema que empujaba el sector para romper Cambiemos y también la de Cornejo, que la semana pasada hizo circular un borrador que generó revuelo.

El acuerdo entre el sector de Cornejo (que en su postura más dura era respaldado por Enrique «Coti» Nosiglia) y el ala más cercana al Gobierno (encabezada por el bonaerense Daniel Cornejo) deja aislados a los radicales descontentos de Alfonsín que confiaban en una rebelión mayor del mendocino para que la Convención apruebe la ruptura de Cambiemos. Esto no implica que Parque Norte no se convierta en escenario de un debate más que caliente.

 

El artículo 1 del documento confirma «los acuerdos políticos nacionales» aprobados en la Convención de 2015, es decir que la UCR sigue en Cambiemos. Aunque procura «su reformulación, ampliación, fortalecimiento, mejora e institucionalización a través de un programa común que responda a los preceptos doctrinarios de la Unión Cívica Radical».

En el segundo punto, los radicales dejan establecido un reclamo repetido durante el gobierno de Macri: mayor participación en las decisiones de Cambiemos. «Promover la formulación de una coalición con un esquema de funcionamiento reglado y sistémico que provea certidumbre en los procesos decisorios», dice. Más adelante, se plantea «pedir paridad de condiciones en la adopción y discusión de políticas y decisiones de gobierno».

La Convención aprobará también la formación de una «Comisión de Acción Política» que estará integrada por los tres gobernadores del radicalismo (Cornejo, Gerardo Morales y Gustavo Valdés) y tres miembros designados por la Mesa Directiva del Comité Nacional, cuya misión será «procurar la ampliación de la coalición, su fortalecimiento e institucionalización». Esa Mesa que controla Cornejo tendrá la facultad de aprobar las negociaciones -según el artículo 5-, con lo que el mendocino gana el poder para el tironeo con el PRO.

Esa comisión tendrá la misión de negociar las listas con el PRO y deja abierta la puerta a desafiar al Gobierno en las PASO. «Podrán establecerse listas de unidad con las demás fuerzas de la coalición o, en su defecto, dirimir la mejor oferta electoral del espacio político en las elecciones primarias», indica el primer inciso del artículo 4.

Sobre esto último, el radicalismo sigue coqueteando con la posibilidad de empujar una lista encabezada por Martín Lousteau (aunque el resultado de la convención le resta posibilidades) para enfrentar a Macri, aunque como contó LPO pretende compartir las listas de legisladores y la de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires. En el Gobierno dicen públicamente que a un presidente no se le hace una interna, y por lo bajo dicen que en caso de que haya interna las listas de legisladores serán diferentes.

En la UCR saben que eso podría significar un golpe demoledor a su representación parlamentaria y una pérdida de poder y estructura muy fuerte para el partido, que ya sufrió golpes fuertes en ciudades como Córdoba, y Santa Rosa. Es decir, que difícilmente se arriesguen a eso.

fuente:Politica Online