Se llama Celeste Astorga, es una joven trans de 33 años y vive en Rivadavia.

Denunció que hace unos días, mientras  esperaba a una amiga en la puerta de una iglesia, la insultaron y la echaron: «el sábado quede de juntarme con una amiga porque le llevaba una  funda para su  celular, quede de juntarme en la plaza de villa Krause, enfrente de la iglesia, elegí ese lugar porque pensé que no iba a molestar a nadie, estaba en la vereda de la iglesia, y unas mujeres que salían de la iglesia me gritaron que era una «aberración», me dijeron porque tenía que estar en esa vereda, el padre me miró y no hizo nada, yo no estaba haciendo nada malo, solo estar parada en la puerta de la iglesia, me sentí muy mal, pase un mal momento, no se lo deseo a nadie» dijo entre lágrimas.

«Me sentí discriminada, en mi provincia, yo nunca le falte el respeto a nadie, fui a muchos lugares y jamás me faltaron el respeto acá la mentalidad de algunos todavía se quedó en el tiempo, me miran como si fuera gente extraña”, concluyo