El gobierno filtró la posibilidad de permitirle que lleve la boleta de Vidal gobernadora para evitar que cierre con el kirchnerismo.

 Sergio Massa es la variable suelta de esta elección presidencial que en el estrecho embudo de once días deberá entregar una definición. En esa fecha cierra el plazo de presentación de alianzas y su Frente Renovador deberá definir en cuál de las dos bandejas se ubica: la alicaída Alternativa Federal o el kirchnerismo, ahora más pejotizado.

En su última conferencia de prensa pareció poner un guiño hacia esta última opción, al anunciar que iba a hacer todo lo posible para desalojar a Cambiemos del poder y evitar la fragmentación opositora. Pero dejo un rango de imprecisión que le mantiene las opciones abiertas.

Por eso, el gobierno filtró este domingo que Macri podía anular su reciente decreto prohibiendo las colectoras en la provincia, para que Massa haga lo que antes se quiso evitar: Que comparta la boleta de Vidal gobernadora.

«Es un disparate que lanzan para entretenerlo y evitar que se vaya con el kirchnerismo, si Macri hiciera eso corre el riesgo de salir tercero en la provincia y perder la presidencia en primera vuelta», razonaban en el peronismo.

En el entorno de Vidal reconocían que el objetivo es evitar que Massa cierre con el kirchnerismo y agrave la posición de debilidad que ya tienen en la provincia -el Frente Renovador sumaría en ese distrito entre tres y cinco puntos a la fórmula Fernández-Fernández, estiman en el Instituto Patria-. Suficiente para enterrar la posibilidad de reelección de Vidal y poner a Macri al borde de perder en primera vuelta.

Hoy la negociación más real que mantiene el enigmático Massa es con el kirchnerismo. Él aceptaría presentarse en la primaria contra Alberto Fernández, pero exige que Cristina se baje de la candidatura a vicepresidente. Por ahora ese pedido no encontró un eco favorable.

La otra opción que maneja es bajarse de todo e integrar sus candidatos en las listas bonaerenses que irán colgadas de la fórmula Kicillof-Magario. Esto generó incluso un rechazo más pronunciado en el kichnerismo. «Tiene que ser candidato y empujar la boleta», afirman en el Patria. Lo quieren de primer candidato a diputado nacional, desplazando a Máximo Kirchner del primer lugar.

Por eso, el gobierno lo tienta con la boleta de Vidal para que se quede en Alternativa Federal. Pero desde el peronismo le advierten: «Macri va a poner todo el aparato económico y comunicacional del gobierno para que te gane Urtubey, que ya sabe que en la segunda vuelta llamaría a votar por él».

Falta mucho y no falta nada. La decisión que tome puede definir la elección presidencial.

fuente:Politicaonline