Durante el cierre del ciclo de capacitaciones, se entregaron certificados en buenas prácticas de manufactura a emprendedores de la economía social.

La Dirección de Desarrollo Local y Economía Social, dependiente del Ministerio de Desarrollo Humano y Promoción Social, en un trabajo conjunto con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), organizó jornadas de capacitación en Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) nivel avanzado, haciendo entrega de certificados a emprendedores que concluyeron con el ciclo de formación y su posterior evaluación.

El acto de entrega se llevó a cabo en la mañana de este lunes, donde autoridades de la cartera social entregaron la certificación correspondiente a 40 emprendedores que recibieron conceptos esenciales para la elaboración de conservas y el uso de aditivos en la panificación.

Del mismo, participaron el ministro de Desarrollo Humano y Promoción Social, Armando Sánchez y el director de Desarrollo Local y Economía Social, Mauro Quiroga.

La preparación y manipulación de los comestibles son factores fundamentales en el desarrollo de las enfermedades transmitidas por los alimentos (ETA), que son un importante problema de salud a nivel mundial.

Al respeto, Sánchez destacó que «este tipo de enfermedades se pueden prevenir si todos los que intervienen en la cadena de alimentos actúan de manera responsable en cada una de las instancias involucradas en el proceso de producción y transformación que le corresponde».

Por lo tanto, «es de suma importancia la capacitación, con la finalidad de garantizar el aprendizaje de las prácticas de higiene por parte de cada uno de los actores que intervienen en la manipulación y elaboración de alimentos»; señaló el funcionario.

«Es así que surge la necesidad de capacitar a emprendedores y artesanos que presentan sus productos en las distintas ferias que organiza este ministerio», añadió el ministro.

Por su parte, Mauro Quiroga detalló: “Ya estamos superando los 800 emprendedores que vienen capacitándose en diferentes programas con respecto a lo que es packaging, marketing, costos, y en este caso lo que es buenas prácticas».

«Entendemos que la economía social en su proceso tiene sus puntos débiles, como son la capacitación y la comercialización. El compromiso está en fortalecer esos espacios, como son las ferias y distintos canales que estamos buscando constantemente para que esos productos puedan ser promocionados y vendidos», agregó en el mismo sentido que Sánchez.