El arquero y capitán de River, Franco Armani reconoció a su compañero,Lucas Pratto, que jugó en Atlético Mineiro, clásico rival de Cruzeiro, a la hora de analizar su desempeño en la definición por penales de los que atajó dos, al asegurar que el «Oso» le dio «una mano, porque conocía a los rivales».

«El arco donde se patearon los penales fue a sorteo, más allá que allí le atajé el penal a Paraguay con la selección en la Copa América», indicó en el inicio de la charla con la prensa el arquero riverplatense luego de que River obtuviera el pase a cuartos de final de la Copa Libertadores. «Y después Pratto me dio una mano porque conocía a los rivales», amplió sobre su compañero, una especie de jugador invisible a esa altura de la noche: el delantero había salido durante el segundo tiempo, por lo que no pudo participar directamente de la definición. Aunque, evidentemente, no necesitó patear uno para ser importante. ¿Y su propia fórmula? «Intuir, jugársela y mirar cómo se para el jugador. Gracias a Dios pude atajar dos, y mis compañeros fueron con seguridad y confianza a patear los suyos», respondió.

También se refirió a la atajada espectacular que protagonizó durante el primer tiempo, cuando desvió un remate de Pedro Rocha desde el área chica: la pelota dio en su cuerpo, en el travesaño y volvió a la cancha. Fue una de esas jugadas del mismo tipo que tuvo en la anterior Copa Libertadores: las que salvan partidos. «Las pocas veces que nos llegan, porque eso siempre lo digo, nos llegan muy poco, hay que estar preparado y por suerte pude responder bien en esa jugada. Hay que estar listo para esas ocasiones. Y es justo que hayamos pasado, porque allá en Buenos Aires jugamos mejor que ellos», apreció Armani con su habitual tono calmo.