La economía mundial vivió una jornada convulsionada por la fuerte devaluación  del yuan , la moneda de  China, que quedó en su menor nivel en más de una década, hasta las 7,30 unidades por dólar, y repercutió con fuerza en los mercados globales.

La  devaluación de 1,5% fue avalada por el banco central y el gobierno de China encabezado por Xi Jinping, responde a la guerra comercial entre Washington y Pekin. Estados Unidos amplió los aranceles sobre productos de origen chino y ocasionó pérdidas en todos los mercados bursátiles.

Por otra parte, las expectativas por las PASO que se celebrarán este domingo donde, según los sondeos, se espera una elección pareja entre el oficialismo y la oposición, también trajo inestabilidad a los mercados.

Además, el dólar saltó 2% y agitó el clima electoral a seis días de las PASO. El tipo de cambio minorista saltó 79 centavos a $46,68 en el promedio de los bancos porteños y el mayorista escaló 84 centavos a $45,49.

El sacudón contó con el impulso de la devaluación  del yuan y el resorte extra local de ser la economía emergente más vulnerable del mundo.

La suba de la divisa se dio pese a que el Banco Central intervino en el mercado de futuros y convalidó una nueva suba de la tasa.