Luego de cinco meses afuera, Nacho vuelve a concentrar y hasta sumaría minutos ante Racing. Explosivo, en la práctica demostró que su calidad sigue intacta.

Ignacio Scocco estaba esperando precisamente eso: que Marcelo Gallardo le diera pelota otra vez para así poder demostrar, en vivo y en directo, que ya estaba recuperado de esa lesión tortuosa y reiterativa en su gemelo derecho que lo tuvo a maltraer durante el último año.

Para que el deseo del delantero se hiciera realidad, fue el propio DT quien le tiró la confianza en forma de pase y la magia sucedió. Nacho recibió de espaldas, con un leve movimiento hizo pasar de largo a Bruno Zuculini y ensayó una vaselina descomunal que dejó sin reacción a Poroto Lux. Y a su vez dejó otra cosa picando: que su enorme clase para definir sigue intacta.

Esa escena que se vivió ayer por la mañana en el River Camp, durante un ejercicio de definición, fue la demostración que MG necesitaba para ratificar lo que ya venía observando en las prácticas: que el hombre de Hughes está preparado para sumar minutos en cancha. Por eso mismo Napoleón lo incluyó en la lista de convocados para visitar mañana a Racing, algo que Nacho no vivía desde el 17/3, cuando fue titular en la goleada 3-0 a Independiente, precisamente el día de su último gol oficial. Claro que más allá de estar citado, después habrá que ver si el DT lo utiliza y, de ser así, cuántos minutos le da en cancha.

Ahora sólo resta que vuelva a jugar por los porotos, y el duelo ante Racing aparece como una buena plataforma para recuperar rodaje. Y Gallardo, feliz: después de mucho tiempo tendrá a disposición a todos sus delanteros. Opciones y calidad sobran. Primera clase.

 

FUENTE: Ole