Familiares de víctimas del «Gatillo Fácil», agrupaciones políticas y sociales encabezaron la quinta Marcha Nacional en ciudad de Buenos Aires. La convocatoria inició a las 15 horas en Congreso, desde donde se dirigieron hacia Plaza de Mayo.

Al canto de «Basta de gatillo fácil, basta ya de represión. No es un sólo policía, es toda la institución», los manifestantes caminaron las calles del centro porteño y denunciaron «modalidades de abuso de poder» por parte de las fuerzas policiales.

Los manifestantes caminaron las calles del centro porteño con carteles (Crónica/Pablo Villán)

 

La movilización en repudio a la políticas implementadas por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, tuvo las siguientes consignas: «no a las tortuas y muertes en cárceles, comisarías, institutos de menores y otros lugares de detención» «basta de desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias y causas armadas». 

En la convocatoria se recordó especialmente a las víctimas de la masacre de San Miguel de Monte, dónde fallecieron cuatro jóvenes y malhirieron a una adolescente. También, se rememoró con desdén a la llamada «doctrina Chocobar», el caso del policía que disparó por la espalda a un ladrón.

Entre los presentes, estuvo la dirigente de Madres y Abuelas de Plaza de mayo, Mirta Baravalle (Twitter).

Familiares de víctimas asesinadas por la policía, entre ellos la madre de la adolescente muerta en San Miguel del Monte en mayo último, marcharon el último lunes en La Plata para exigir «ni un pibe menos, ni una bala policial más».

«No somos peligrosos, estamos en peligro», gritó un grupo de adolescentes en una intervención artística que realizaron en la plaza San Martín de La Plata, hasta donde marcharon el Colectivo contra el Gatillo Fácil de La Plata, que congrega a organismos de derechos humanos y a familiares de las víctimas, con el fin de denunciar los casos de adolescentes y jóvenes asesinados por fuerzas de seguridad.

Yanina Zarzoso, mamá de Camila López, la menor de 13 años, asesinada el 21 de mayo junto a tres amigos en San Miguel del Monte, contó que «vine para seguir reclamando justicia, para hacer visible lo que le pasó a mi hija y sus amigos, y que sea justicia verdadera, que los imputados queden presos hasta el juicio».

Los convocantes fueron organismos de derechos humanos y familiares de víctimas (Twitter).

«A la vez, marchar me sirve para atravesar el duelo, me siento útil, me contacto con gente que pasó lo mismo que yo, y esa es mi manera de salir adelante», dijo la mujer, embargada de emoción.

Zarzoso se refirió así a cuatro de los 13 imputados de la causa por la Masacre de Monte, que fueron liberados y a quienes «duele ver sus fotos en las redes sociales, paseando por la laguna o comprando en shoppings».

Sandra Gómez, madre de Omar Cigarán, asesinado por la policía en febrero de 2013, explicó a esta agencia que «marchamos hoy para exigir ni un pibe menos ni una bala más policial».

«Queremos visibilizar todos los casos de gatillo fácil que ha habido, que se oiga la palabra de los familiares y decir que el Estado es responsable y nosotras las madres de los chicos asesinados nos plantamos y decimos que no queremos que nos maten un pibe más», destacó.

Los manifestantes en Plaza San Martín de La Plata (Twitter).

Mirna Gómez, esposa del albañil Andrés Núñez, torturado y asesinado en 1990 en La Plata, aseguró que «el Estado es responsable de lo que hace la policía, queremos que no haya un pibe menos más asesinado por policías que a veces los persiguen por su aspecto, por su vestimenta, por ser morocho, no queremos más muertos por la policía».

Según un informe del Colectivo contra el Gatillo Fácil de La Plata, en la provincia de Buenos Aires hubo más de 600 casos de muertes a manos de las fuerzas de seguridad durante el Gobierno de Daniel Scioli (2007-2015) y otras 600 en lo que va de la gestión de María Eugenia Vidal.

Desde hace cinco años se organiza una marcha en la ciudad de Buenos Aires para denunciar casos de «gatillofácil», impulsada por los familiares de Ismael Sosa, el joven de 24 años que apareció ahogado en enero de 2015 en el lago de Embalse de Río Tercero cuando se dirigía a un recital del grupo La Renga en la localidad cordobesa de Villa Rumipal, indicó el comunicado.