La agenda de la comitiva argentina en Estados Unidos continuará este miércoles con un nuevo encuentro con el director del Fondo Monetario Internacional.

Tanto el FMI como el Poder Ejecutivo coincidieron en que el cónclave que sostuvieron el martes fue «constructivo», aunque nadie se pronunció con certeza sobre la revisión técnica y el desembolso de U$S5400 millones que, de acuerdo al cronograma original, el Fondo debería girar al Tesoro nacional este mes y que quedó en suspenso.

Según Lacunza, el próximo contacto institucional que tendrán las dos partes será a mediados de octubre, cuando una misión técnica del equipo económico viaje a Washington. Según se aclaró oficialmente, esta reunión tampoco será la revisión en la cual los economistas del Fondo evalúan los últimos meses de la economía argentina y ponen luego a disposición del directorio. Una vez que el informe es aprobado por mayoría, el desembolso se activa.

Pero el 14 de octubre el encuentro también será de orden político, ya que a esa altura el FMI tendrá directora ejecutiva nueva. David Lipton podría dejar su interinato en favor de la economista búlgara Kristalina Georgieva en los primeros días del mes que viene. Con nuevas autoridades, el FMI podrá entonces empezar a debatir puertas adentro una eventual nueva etapa en la relación con la Argentina.

El tira y afloje por los U$S5400 millones estará enmarcado en distintas discusiones sobre las medidas económicas de las últimas semanas. Principalmente, las que tomó el Gobierno luego de las PASO para tratar de estabilizar los mercados y para aliviar los bolsillos por la aceleración inflacionaria que tuvo lugar por el salto brusco del tipo de cambio.

Pero además habrá otras tres medidas sobre la mesa. En primer lugar, el reperfilamiento de la deuda pública que anunció el Gobierno a fines de agosto y que incluirá el crédito que deberá devolver el país en los próximos años. Luego, los controles cambiarios que implementó a comienzos de septiembre para limitar la compra de dólares y terminar con la volatilidad en el precio de esta moneda.

Y por último, la modificación de la política monetaria del Banco Central, que determinó un «descongelamiento» de la cantidad de dinero en circulación. Mantener estable la base de billetes en la calle era uno de los fundamentos del acuerdo con el FMI. En septiembre y octubre esa variable podrá crecer a ritmo de 2,5% mensual. En su momento, el Fondo afirmó que analizaría las medidas antes de pronunciarse. En el comunicado que emitió David Lipton luego de la reunión, el funcionario reconoció un «impacto positivo» en ese paquete y que ayudó a «calmar a los mercados».