Lo encontraron con un revólver calibre 38, municiones con la numeración limada, un chaleco antibalas y un cuchillo, no tenía autorización para llevar armas y le dijo al juez que le llevaba el arma su padre, ex policía, pero el juez no l creyó.

Una vez atrapado por por la policía fue llevado a juicio en Fagrancia e intentó convencer al Juez de que al momento en el que fue detenido portaba un arma dado a que lo llevaba para devolvérselo a su padre, un expolicía, porque había quedado en la casa de su madre tras la separación. Según el relato del detenido, esa noche, ante la presencia policial intentó escapar pero fue detenido en la Villa Angélica, en Rawson.

Fabrizio Ezequiel Martínez, se llama el ahora condenado. Según los policías que lo detuvieron esa noche, fueron alertados por ruidos de disparos en el interior de la Villa Angélica y que al llegar al lugar vieron a Martínez, en moto, muy cerca de una pareja, quienes ante la presencia de los uniformados se dieron a la fuga. Martínez se escapó en una moto Gilera 110 cc hasta ser detenido en el barrio Olivares de Natania, Rivadavia.

Martínez no tenía autorización legal para portar un revólver calibre 38 que, por su calibre, es considerada de guerra. Además, el hijo de un expolicía tenía la numeración limada, dos vainas servidas, un chaleco antibalas y un cuchillo.