El conflicto social que atraviesa Chile puso en duda la disputa de la final de la Copa Libertadores de América en el estadio Nacional de Santiago.

Se especuló con trasladar la sede de la definición del torneo continental entre River y Flamengo a Paraguay, a Miami e inclusive se habló de la posibilidad de que se jueguen a dos partidos, el primero en el Monumental y la revancha en el Estádio da Gávea

Es más, este miércoles se especuló la posibilidad de que el trascendental choque se dispute a la Nueva Olla, donde Colón de Santa Fe e Independiente del Valle definirán al ganador de la Copa Sudamericana, el próximo 9 de noviembre.

A pesar de estos comentarios, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) no se explayó hasta el momento, aunque se especula que dará un comunicado en los últimos días.

La nueva ministra de deportes de Chle, Cecilia Jara, salió al cruce de las información y aseguró que el partido se jugará en la sede establecida. “Hemos ratificado, a nombre del presidente Sebastián Piñera, nuestra firme voluntad y compromiso de realizar la final de la Copa Libertadores en nuestro país”, aseguró Pérez Jara. «Es una fiesta deportiva que le hace bien al país y sirve para unir, comentó la funcionaria quien aseguró que dará las garantías para el normal desarrollo de este partido y de cualquier evento deportivo masivo.