El hecho se inició el sábado último cuando la joven salió de un boliche de esa ciudad y, en momentos en que se dirigía a la casa de un familiar, fue interceptada en la calle por su ex novio, quien bajo amenazas la llevó hasta una vivienda situada en Sarmiento al 1000. La joven permaneció cautiva en esa casa hasta el martes cerca de las 3.30 cuando, a raíz de un llamado al 911 de vecinos, que habían escuchado gritos y disparos, la policía llegó hasta esa casa y fue atendida por el adolescente.

Los efectivos le preguntaron al chico por los ruidos denunciados, aunque éste les respondió que habían sido de su novia, quien se había caído a un pozo. Como los dichos del joven no resultaron creíbles, la policía, con autorización judicial previa, rodeó la zona. En esas circunstancias, y mientras permanecía a la espera de alguna orden para actuar, los efectivos escucharon gritos de pedido de auxilio procedentes de la casa, por lo que irrumpieron a pesar de la resistencia del joven, que debió ser reducido.

Tras ello, en un pequeño cuarto de la casa, los policías encontraron a la joven cautiva, una estudiante que se encontraba en estado de shock y a simple vista presentaba lesiones cortantes en distintas partes del cuerpo, detallaron las fuentes. En la casa, los uniformados hallaron además una escopeta sin marca ni numeración, un facón y un teléfono celular, que fueron secuestrados para ser sometidos a peritajes.

Tras el arresto del joven, los pesquisas establecieron que tenía una prohibición de acercamiento a la su ex novia, dictada por el Juzgado de Familia 1 de Azul, agregaron las fuentes. El detenido quedó acusado de privación ilegal de la libertad, abuso de arma, lesiones calificadas, atentado y resistencia a la autoridad y desobediencia, a disposición de la fiscal de Azul Mariela Viceconte.