El gobernador bonaerense electo apoyó al presidente Evo Morales mientras que la mandataria provincial todavía no se expidió al respecto.

El golpe de Estado producido en Bolivia generó enorme repercusión en todo el arco político latinoamericano y Argentina no es la excepción. Mientras el gobierno del presidente, Mauricio Macri, optó por desconocer la intervención de las fuerzas de seguridad, el Frente Todos salió a repudiar lo sucedido. En la provincia de Buenos Aires, la gobernadora María Eugenia Vidal optó por el silencio y el mandatario electo, Axel Kicillof, condenó enérgicamente la situación.

El gobernador electo Kicillof afirmó su “absoluto repudio y condena al golpe de estado en Bolivia”, y envió la “solidaridad y apoyo para Evo Morales y el pueblo boliviano”. En tanto, el silencio de Vidal se hace sentir al no posicionarse sobre la grave situación que atraviesa Bolivia, en la misma línea que el presidente, Mauricio Macri.

De esta manera, Kicillof adoptó la misma postura que la vicepresidenta electa, Cristina Fernández, quien aseguró que «lo de Bolivia se llama golpe de Estado”. A su vez, añadió que “si queremos vivir en paz, es hora de que haya pronunciamientos y, sobre todo, acciones claras en defensa de la democracia, independientemente de cuál sea la orientación política de los gobiernos que surgen de la voluntad popular”.

Además, Alberto Fernández señaló que «el compromiso de la Argentina con la institucionalidad y contra cualquier forma de golpe de Estado en el continente debe ser total». Y lanzó una recomendación para Macri: «Espero que las actuales autoridades actúen bajo ese mismo principio preservando la integridad física de quienes puedan resultar perseguidos por el golpismo y colaboren hasta el 10 de diciembre con la recuperación de la democracia en Bolivia».

Por su parte, Vidal al igual que Macri no se expidió sobre el golpe en Bolivia pero desde el gobierno nacional, a través de la Cancillería, lo desconoció. En ese sentido, expresó que “el gobierno argentino hace un llamado a todos los actores políticos y sociales bolivianos para preservar la paz social y el diálogo, enfatizando importancia de encaminar  este periodo de transición que se ha abierto por las vías institucionales que establece la Constitución de ese país”.