La cantidad de muertos por las protestas derivadas de las elecciones generales en Bolivia y la posterior renuncia del presidente Evo Morales se elevó a cuatro, al confirmarse este miércoles el fallecimiento de un jefe policial mientras trataba de controlar una manifestación.

Mientras tanto, las protestas de anoche y esta madrugada dejaron decenas de heridos y detenidos, además de cuantiosos daños materiales, pese a que las Fuerzas Armadas y la Policía anunciaron que asegurarían el orden.

La cuarta víctima fatal es el coronel Herbert Antelo, quien era comandante de la Unidad Táctica Operativa Policial (UTOP) y murió el domingo pasado, informó la Policía de Bolivia.

Así detenían a uno de los manifestantes.

Antelo, que montaba una motocicleta en la autopista que une La Paz con la vecina El Alto, chocó contra una combi al intentar esquivar un cartucho de dinamita que le arrojaron manifestantes.

El oficial cayó en su intento por «interceptar a grupos de delincuentes que intentaban crear zozobra», dijo un comunicado de la Policía citado por la agencia de noticias EFE.

En tanto, entre anoche y esta madrugada hubo tres heridos de bala en Cochabamba, según el diario local Los Tiempos, y otros 36 -algunos de ellos, por disparos- en Yapacaní, un municipio del departamento Santa Cruz, informó el diario El Deber.

Asimismo, la Policía detuvo a 210 personas (79 en el departamento Cochabamba, 56 en El Alto, 48 en el departamento Santa Cruz, 16 en La Paz, seis en el departamento Oruro y cinco en el departamento Beni), informó el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, William Cordero.

Además, la subalcaldía de Mallasa, en el sur de La Paz, fue saqueada e incendiada, lo que provocó «pérdidas millonarias», afirmó su titular, Eduardo Campero.

Por otra parte, José Leonardo Miranda, de 28 años, fue secuestrado durante el ataque de simpatizantes del ex presidente  Evo Morales a una caravana opositora, el sábado pasado, y sus captores pidieron dinero por su rescate, afirmó su madre, Elsa León.

El diario El Potosí llamó al teléfono desde el que supuestamente pidieron el rescate a León y «confirmó que se trataba de una situación de rehenes», publicó el diario Página Siete, que acompañó la crónica con el audio del periódico potosino.

Hasta el sábado pasado, día previo a la renuncia de Morales, las protestas iniciadas en la noche del 20 de octubre a raíz de sospechas de fraude en las elecciones presidenciales de ese día habían dejado tres muertos y 383 heridos, según la Defensoría del Pueblo.