El vínculo entre la conductora de El Trece y el Presidente se fue desgastando este año a raíz de algunos polémicos comentarios de la diva.

A poco de dejar el manto presidencial en manos de Alberto Fernández, que asumirá en el cargo el próximo 10 de diciembre, Mauricio Macri y su esposa, Juliana Awada, recibieron en la residencia de Olivos a algunas figuras del mundo del espectáculo como una suerte de despedida en la que se hizo un balance de estos últimos cuatro años y se brindó por lo que vendrá.

Entre los invitados, se destacaron la fiel Susana Giménez –amiga personal de Mauricio-; Guillermo Francella junto a su esposa, Marynés BreñaOscar Martínez, un defensor del Presidente, y su esposa Marina BorenszteinMariana Fabbiani y el productor Mariano Chihade, íntimos amigos del líder de Cambiemos. Todos ellos disfrutaron de la agradable cena junto a la pareja presidencial.

Como suele ocurrir en cada evento que organiza Macri, el principal tema de conversación fue el fútbol, seguido –claro estás- por los temas del espectáculo: el casamiento de Pampita, la crisis de Benjamín Vicuña, el regreso de Casados con hijos o la película que estrenará Francella  en los cines. Cabe destacar que durante el encuentro se evitó en todo momento hablar de política y la eventual asunción de Fernández.

La cena estuvo encabezada por pastas y al final, Macri realizó un brindis por todos los presentes y por la Argentina. Pero teniendo en cuenta los invitados, llamó la atención la ausencia de Mirtha Legrand a pesar de su manifiesta devoción por el presidente y Cambiemos. Además, La Chiqui tampoco tuvo la oportunidad de compartir una comida a solas con el mandatario saliente.

Esto se debe a que el vínculo entre la conductora de El Trece y Mauricio Macri se fue desgastando este año, sobre todo por el último comentario que hizo Mirtha y que generó mucho malestar en Casa Rosada: «Era un triunfador y se ha transformado en un fracasado», había dicho sobre el actual jefe de Estado en medio de la dura situación económica del país.

Esto le habría valido a la diva de los almuerzos no ser citada a compartir la cena de despedida junto a otros famosos en la Quinta de Olivos. Otro gesto que despertó el enojo del presidente fue el deseo de la conductora de sentar a la fórmula vencedora, Fernández-Fernández, en su mesa tras la apabullante derrota del oficialismo en las PASO del 11 de agosto.