Organizaciones y militantes que trabajan por la igualdad de género participaron del décimo aniversario de este histórico día para América Latina. La boda tuvo lugar en Ushuaia el 28 de diciembre de 2009.

La celebración se realizó en el Centro Cultural Paco Urondo de Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires (UBA), dónde se desarrolló un panel compuesto por los integrantes de la primer pareja de hombres en casarse en Argentina, Alex Freire y José Di Bello; la entonces gobernadora de Tierra del Fuego; Fabiana Ríos, la actual titular del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), Victoria Donda; y la militante de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (LGBT), María Rachid.

Di Bello dijo que «la lucha por el Matrimonio Igualitario no fue el puntapié inicial de la lucha por la ampliación de derechos pero fue uno de los hitos fundamentales de esta historia para las conquistas que vinieron después».

«Sin lugar a dudas que la Ley de Identidad de Género era mucho más urgente que el Matrimonio Igualitario porque para las personas trans significaba que eran consideradas como ciudadanas y ciudadanos de segunda que en aquella época eran víctimas de una más intensa violencia policial e institucional que la que todavía hoy sufren; pero desde los colectivos de disidencias y organizaciones en ese momento entendimos que para dar ese debate primero teníamos que construir el matrimonio igualitario», indicó.

«No luchábamos por el Matrimonio, que es una institución patriarcal, retrógrada y conservadora, pero entendíamos que teníamos que tener la igualdad en el reconocimiento de nuestras familias porque desde ahí podemos dar luchas como las que estamos dando ahora por la construcción de una sociedad diferente», agregó.

Di Bello sostuvo que ?La lucha por el Matrimonio Igualitario marcó muy profundamente a la sociedad argentina, hoy si alguien se expresa de manera discriminatoria hacia cualquier disidencia de género inmediatamente recibe una condena social de la mayoría?.
El matrimonio igualitario se dio como consecuencia de «una larga lucha colectiva» pero también fue necesario, en su momento, «una decisión política», aseguró Alex Freyre.
A principios de 2009, Freyre, que venía militando incansablemente por la defensa de los derechos del colectivo desde 2005 junto a la Federación Argentina LGBT, y su pareja en aquel entonces José María Di Bello, se propusieron hacer lo que «muchas parejas habían intentado, pero no habían podido lograr que era casarse como cualquier pareja heterosexual».
Ambos concurrieron a un registro civil de la ciudad de Buenos Aires a solicitar turno para contraer matrimonio, sabiendo que el mismo les iba a ser negado, pero fue «un plan estratégico. Fuimos con un escribano para que deje sentado el acto de discriminación», recordó Freyre, que apuntó que además ese día estuvieron acompañados de familiares, amigos y compañeros del colectivo.
La pareja presentó a la justicia porteña un «amparo» en los tribunales en lo Contencioso y Administrativo, y ocho meses después la jueza Gabriela Seijas resolvió aprobando el matrimonio entre Freyre y Di Bello.