El animal se desesperó y comenzó a correr sin rumbo. En su huida se incrustó unos hierros.

El ruido de los petardos suele generar una gran temor y desorientación en los perros, por lo que en los últimos años se comenzó a prohibir en diferentes ciudades el uso de pirotecnia, una práctica usual para celebrar la Navidad y el Año Nuevo.

A pesar de las advertencias oficiales, este tipo de artefactos siguen siendo utilizados en gran parte de Argentina, y sus efectos en los animales llegan a ser mortales. El miércoles por la madrugada durante los festejos de Noche Buena un perro murió desangrado en una chacra de la Picada 14 de san Patricio de Chañar.

El animal se asustó por el ruido de los petardos y comenzó a correr sin rumbo desesperado por el daño auditivo que provoca los estruendos sin advertir la presencia de unos hierros en el suelo. El choque con estos materiales le ocasionó grave lesiones en el cuerpo y a pesar de que se intentó curarlo, el can murió desangrado.