El presidente Alberto Fernández impuso un aumento para los trabajadores privados de de 4000 pesos y los empresarios temen no poder afrontarlo.

Pedro Cascales, secretario de prensa de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), advirtió hoy que si bien desde esa entidad están de acuerdo con las medidas adoptadas por el Gobierno en el marco de la emergencia, un 60% de las pyme tiene problemas para pagar el aumento de $ 4000 otorgado por decreto a los trabajadores privados.

Cascales sostuvo que el sector «venía con 7 años de caída de la actividad» y que por ese motivo, por ejemplo, «la moratoria le da un alivio importante a las PyMEs, por lo menos en el corto plazo”, esta mañana en diálogo con radio La Red.

«Son medidas de emergencia tendientes a estabilizar la economía, eran necesarias. Había que cerrar los números y estabilizarlos», agregó.

De todos modos, la intención del Gobierno de reactivar el consumo a través de la recomposición salarial choca contra el estado de las pequeñas y medianas empresas, afirmó Cascales. Y en ese contexto, afrontar el pago de $ 4000 a cuenta de paritarias dispuesto por el Ejecutivo no será nada sencillo para la mayoría.

Plan reactivación: persisten dudas en las empresas sobre cómo abonar la suba salarial. Tras la oficialización del incremento salarial para trabajadores del sector privado, que el Gobierno definió el pasado viernes en $ 3000 con los haberes de enero (a cobrar en febrero) y $ 4000 desde febrero, que se cobrará a principios de marzo, crecen las dudas en el sector empresarial sobre cómo afrontar el pago.

«No estamos en contra de la recomposición salarial, pero hay 60% de empresas que están perdiendo dinero. Venimos de siete años de caída de actividad y hay empresas que llegan sin colchón», alertó.

Por otro lado, el vocero de CAME también señaló otros dos ítems en los que mantienen diferencias con lo propuesto por el Ejecutivo: las retenciones y la doble indemnización.

«Respecto de las retenciones es necesario que tengan una segmentación para las empresas pequeñas, mientras que la doble indemnización puede agravar el problema de una PyME en situación crítica», apuntó.