Delfina, Victoria y Julieta nacerán en agosto y serán genéticamente idénticas. Se dio naturalmente, sin fertilización asistida, lo que lo hace más raro.

Vanina Catala Ortmann y Leonel Chainski tienen, los dos, 35 años. Viven en San José, partido de Lomas de Zamora​. A principios de 2020 estaban de vacaciones en Europa cuando supieron que serían papás por primera vez.

A la noticia le faltaba un dato del que se enterarían de regreso en la Argentina, con los primeros estudios: será un nacimiento múltiple y de trigemelas, un caso que ocurre una vez cada 200 millones de embarazos.  

Vanina viene transitando ya su séptimo mes de embarazo, sin ninguna complicación. «Hicimos un test de embarazo en Europa porque ya nos lo veíamos venir. Ella ya estaba más cansada, tenía un atraso y había bajado mucho el ritmo -cuenta Leonel-. El 15 de febrero llegamos a Buenos Aires y ese mismo día pedimos hacer una ecografía, en el centro médico del Grupo Progenie , en Lomas. Ahí la atendió la ecografista María Inés Visco».

Vanina y su panza de casi siete meses.

Vanina y su panza de casi siete meses.

Leonel da con detalle el nombre de la profesional porque no sólo es quien siguió acompañándolos durante todo el embarazo sino que participó de un momento de emoción grande en esta historia.

“La doctora sale del consultorio y escucho que dice mi nombre en voz alta para que vaya. Cuando entro, la veo a Vani recostada en la camilla llorando desconsoladamente. Tenía toda la cara roja”, cuenta el papá.

“¿Se lo decís vos o se lo digo yo?”, preguntó la ecografista. “Decíselo vos”, contestó Vanina. “Ahí me enteré de que era un embarazo múltiple. Por unos segundos pensé en cómo íbamos a hacer, pero fue un instante y la sensación se transformó en alegría pura», recuerda el vecino de Lomas.

Para la madre primeriza también fue un shock. «Una va esperando que le hablen de un solo bebé. Al principio me preocupé por todo lo que iba a venir después. La ecografista me comento las posibles complicaciones y me asusté», reconoce Vanina.

«Pero todo se fue dando muy bien, y eso me da fuerza para seguir estando positiva. Para nosotros va a ser un gran cambio: pasamos de dos a cinco en la familia», agrega.

Las ecografías de las trigemelas de Lomas..

Las ecografías de las trigemelas de Lomas..

La doctora Visco explica la excepcionalidad del caso de Vanina. “Se trata de un embarazo monocorial triamniótico, lo que significa que las tres niñas son genéticamente idénticas. Por lo general, uno aprende estas cosas en libros pero es muy difícil encontrarlas en la vida real. Más cuando se dan de manera natural como en esta pareja”, dice.

Lo singular del embarazo de Vanina es que, a diferencia de la mayoría de los casos de trillizos -y en especial, en los que no provienen de fecundación asistida-, proviene de la fecundación de un solo óvulo por un espermatozoide.

Por eso, la composición genética será la misma. Van a ser trillizas idénticas. ¿Como las Trillizas de Oro? No: ni siquiera las más famosas de la Argentina tienen esta característica; aunque no parezca, ellas son dos idénticas y una no.

«Ir a ver a mis papás y contarles esto resultó muy emocionante, sabía que no lo iban a poder creer. Nos la pasamos llorando todos, mis padres, los de Leo», recuerda Vanina.

El proyecto matrimonial formal, que en un momento estuvo en los planes, por ahora fue relegado por la novedad. «Quedó en un tercer plano, ahora . Será para más adelante», admite Leonel.

«Lo bueno -destaca- es que estamos muy contenidos. Mi hermano vive al lado de mi casa, mis viejos abajo, los papás de Vani, a cuatro cuadras».  

Además hay un futuro primo mayor, su sobrino Santino, que es «la única práctica» que tienen, bromea Leonel. «Él está siempre con nosotros y ahora me ayuda en todo. Es muy compañero y espera ansioso a sus nuevas primas», cuenta.

La casa, por supuesto, está en reforma. «El cuarto de las nenas lo estoy haciendo, era un altillo, al principio van a dormir con nosotros pero ya lo tenemos listo para un futuro. Por ahora será el cuarto de huéspedes para quien venga a ayudarnos. Estuve toda la cuarentena de albañil -dice el futuro ‘tripapá’-, cuando vengan las nenas va estar todo hecho».

Las trigemelas se llamaran Delfina, Victoria y Julieta. «A Vani le gustaba Julieta por la peli Cartas a Julieta. Victoria es porque a mi me gusta mucho el diminutivo Vicky, y Delfina porque Vani es fanática de los delfines. Pudimos poner los nombres que queríamos, de una», dice Leonel. Y asegura que siempre quiso «ser papá de un embarazo múltiple». 

La pareja se conoce casi de toda la vida. “Éramos compañeros de clase en la Escuela Media Nº 14 Tomás Espora. Primero nos hicimos amigos y un tiempo después nos pusimos de novios. El próximo 23 de julio vamos a cumplir 15 años juntos, los últimos cinco conviviendo”, relata ella.

Además del barrio y la edad, comparten la profesión: ella es docente de Biología y él de Química de la Escuela Superior Nº 15 Vicente D. Sierra, de Temperley.

En lo que va del embarazo Vanina aumentó el peso esperado, 10 kilos. Por supuesto, los controles son permanentes. Sigue una dieta restringida en sal y toma una aspirina y media por noche. Para el gran día falta aproximadamente un mes, aunque nunca se sabe.

«Vamos cada dos semanas a que nos vean el obstetra y la ecografista -dice Leonel-. Las nenas pueden llegar el 23 de agosto. La fecha inicial prevista para la cesárea era 23 de julio, pero como Vanina se viene bancando bien el embarazo, van a estirarla cuatro semanas, en lo posible, para que se acerque más al noveno mes».

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