Días atrás trascendió que varias provincias están trabajando en la aplicación de ibuprofeno inhalado en pacientes de Covid-19 y que los resultados eran óptimos. Pero, ¿de qué se trata?

  • Se trata de un medicamento en fase experimental que se aplicó sólo en 150 pacientes y, según destacan sus desarrolladores, obtuvieron buenos resultados.
  • Los investigadores recalcan que no se trata del mismo ibuprofeno que se consigue en las farmacias.
  • El tratamiento aún no pasó por un ensayo clínico, por lo que no está probada su efectividad y no está aprobado por la ANMAT.

Aún no existe un tratamiento efectivo y probado para la COVID-19. Sin embargo, Infobae tituló una nota: “‘Hay un tratamiento contra el COVID-19 y es argentino’: testimonio de un médico que usa ibuprofeno inhalado”. Si bien en la bajada aclara que es de “uso compasivo”, la nota no dice que todavía el desarrollo no está aprobado, como sí marcaban otras notas previas del mismo medio sobre el tema. 

Pero, si bien además de Infobae distintos medios destacaron este nuevo mecanismo, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aclaró que el producto no está autorizado a nivel nacional y que ni siquiera comenzó el ensayo clínico para confirmar su eficacia (donde distintos participantes reciben el tratamiento y otros un placebo, para confirmar que los que recibieron el tratamiento tuvieron mejores resultados y por ende el tratamiento sirve). La empresa que lo desarrolla aclara que se trata de “un medicamento en fase experimental” y los propios investigadores confirman lo dicho por la ANMAT, que todavía no está aprobado y ni siquiera se están realizando los ensayos clínicos.

¿Cómo sería el posible tratamiento?

Este procedimiento que busca cortar el proceso inflamatorio directamente en el pulmón se viene estudiando en Córdoba desde hace alrededor de 7 años y en los últimos meses se empezó a aplicar para el nuevo coronavirus SARS-CoV-2. Se trata de una nebulización a base de ibuprofeno, en cuya investigación participaron médicos e investigadores del Centro de Excelencia en Productos y Procesos Córdoba (Ceprocor) y fue financiado por Química Luar, un laboratorio cordobés.

En la entrevista con Infobae, Oscar Salva, jefe de clínica médica de la Clínica Independencia de Munro, donde se estuvo aplicando el sistema, sostuvo: “Ya hay un tratamiento y es argentino. Surgió en Córdoba, siguió en Buenos Aires, después en Jujuy. Los médicos que están en la primera línea y sus pacientes, saben perfectamente de lo que estamos hablando; ojalá nuestras voces sean tenidas en cuenta, porque nos mueve el cariño hacia lo que hacemos”. 

Sin embargo, este tratamiento todavía no está aprobado por la ANMAT y ni siquiera comenzaron los ensayos clínicos, según confirmó el organismo estatal y distintos investigadores relacionados con el proyecto. Y la propia empresa Luar aclara en su página oficial que se trata de “un medicamento en fase experimental” y emitió un comunicado donde confirmó que todavía no comenzaron los ensayos clínicos. Por eso, resulta cuanto menos engañoso generar falsas esperanzas anticipadas.

Ante la consulta de Chequeado, desde el laboratorio y el equipo científico, técnico y médico que está llevando a cabo el desarrollo enviaron este documento, en el que se asegura que se trataría de un “tratamiento de rescate” porque “evita la progresión a respirador de los pacientes”, pero aclaran que todavía no es un medicamento aprobado y que todavía ni ha comenzado el ensayo clínico, conocido como la fase II, donde se testea la eficacia del medicamento. El documento destaca que ese es “el paso previo y obligatorio para que en un futuro este producto tenga su venta autorizada”.

“Por el momento, no se recomienda ningún medicamento específico para prevenir o tratar la infección por el nuevo coronavirus”, destaca la página oficial de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En este sentido, aclara que “es necesario atender adecuadamente a las personas infectadas por este virus para aliviar y tratar los síntomas y procurar medidas de apoyo optimizadas a los que presenten síntomas graves” y que “se están estudiando algunos tratamientos específicos que se probarán en ensayos clínicos”. 

Osvaldo Tiberio, uno de los médicos que participó del proyecto, sostuvo en una entrevista con Canal 9 que “no es el ibuprofeno que uno puede comprar en las farmacias”, por lo que pidió a la gente que “no haga ninguna locura” nebulizando cápsulas normales de ibuprofeno. 

Tiberio agregó que se utilizó el procedimiento en aproximadamente 150 pacientes con resultados alentadores, pero destacó que “no es un tratamiento que esté aprobado” por la ANMAT sino que se usó en el marco del “uso compasivo”. ¿Qué es esto? El Ministerio de Salud de Córdoba estableció un protocolo de “Uso Compasivo Ampliado”, que permite utilizar medicamentos aún no autorizados por la ANMAT para el tratamiento de COVID-19 en Córdoba, con el consentimiento de los pacientes y con el control de un comité externo para su implementación.

El Consejo de Médicos de la Provincia de Córdoba envió en mayo último una carta al ministro de Salud de la Provincia, Diego Cardozo, donde destaca la labor de los médicos que participaron del proyecto, pero aclara que la investigación se encuentra en un período inicial con un número escaso de pacientes como para poder demostrar su efectividad.

“Para uno demostrar esto lo que tiene que hacer es lo que se llama un ensayo de doble ciego. O sea, que a la mitad se le da el tratamiento estándar más ibuprofeno, y a la otra mitad se le daría el tratamiento estándar más solución fisiológica. Y ahí se analizan los datos y se ve si realmente hay una diferencia estadística”, explicó Tiberio.

Por su parte Alexis Doreski, otros de los doctores que participó del proyecto, coincidió en otra entrevista con CNN Radio que se estuvo aplicando como uso compasivo, pero remarcó que “esto no es un ensayo clínico todavía, sino que es algo preliminar, como se está haciendo en muchísimos lugares del mundo con muchísimos tratamientos”. 

La palabra curar es muy fuerte y hay que tener cuidado con eso, lo que hace este tratamiento es evitar la progresión hacia una hiperinflamación”, sostuvo el médico.

En esta línea, Tiberio afirmó que “el proceso para colocar un medicamento a la venta en el mercado es un proceso bastante largo que tiene muchas regulaciones, está muy controlado, y está muy bien que así sea”.

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