Los empleados de una sala de Bingo de España expulsaron a un individuo de unos 40 años que no paraba de repetir “por el culo te la hinco” cada vez que se cantaba un número terminado en cinco.

En un primer momento, la ocurrencia despertó la risa de los concurrentes, para convertirse luego en algo molesto y que llevó a la encargada de extraer y cantar las bolas a detener el juego y llamar a seguridad para que  le pidieran que cesara en su actitud. Lejos de ello, empezó a añadir más rimas a su repertorio, como “trece, ágarramela que me crece”, “siete, agarra y vete”, etc., por lo que procedieron a su desalojo.

“Hay gente que piensa que le da suerte decir lo de la niña bonita y esas cosas, y yo pienso que me da suerte darle premios al que canta las bolas”, confiesa el español. “Al principio lo decía bajito y no se enteraba nadie, pero tampoco me daba suerte, así que decidí probar a decirlo en voz alta, aunque tuve que esperar el cambio de turno del que saca las bolitas, no me fiaba del tío de gimnasio que estaba antes de la muchacha”, aclara.