Imaginate lo que te contamos. Multiplica eso porque hay un panorama bastante feo. Pasa en Rivadavia, detrás del Barrio Cerro Blanco. El municipio dio orden a la Policía que no deje pasar agua para el lugar, incluso que nadie ayude. Hay 250 familias, entre ellos niños, bebés, ancianos y embarazadas.

En éste nuevo asentamiento los vecinos piden una mesa de diálogo para buscar una salida a la falta de viviendas. Este fenómeno se repite seguido en nuestra provincia, producto de la pobreza y la marginalidad urbana, y una muestra clara del avance de nuestras formas de ocupar y valorar el territorio en una zona de tamaño intermedio.

¿Qué se supone que debemos esperar para que se origine más humanidad frente a éstos casos? Nuestro diario sigue atento el desenlace que se produzca y atendemos cualquier consulta desde nuestro medio.

Acceder

Registro

Restablecer la contraseña

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico y recibirás por correo electrónico un enlace para crear una nueva contraseña.